Microsismos en CDMX: Bajas Magnitudes pero Fuertes Sensaciones
En la madrugada del 26 de febrero, los habitantes de la alcaldía Álvaro Obregón experimentaron una ligera sacudida que no fue producto de su imaginación. El Servicio Sismológico Nacional reportó un microsismo con magnitud de 2.3, registrado a las 3:56 AM. Este evento sísmico generó una oleada de reacciones en redes sociales, confirmando que muchos realmente lo sintieron.
Reacciones en Redes Sociales
Numerosos usuarios de la plataforma X compartieron sus experiencias. Algunos comentarios destacados incluyen:
- “Se sintió una sacudida fuerte”, señaló un usuario.
- Otro comentó que experimentó lo mismo en la alcaldía Cuajimalpa.
- Una persona más expresó: “En Miguel Hidalgo sentí un tirón, pensé que me estaba dando hipotensión”.
- “Estuvo fuerte” y “Se sintió horrible”, añadieron otros usuarios.
A pesar de la intensidad que sintieron algunos, el Sismológico no reportó réplicas del sismo. Además, debido a su baja magnitud, no se activó la alerta sísmica en teléfonos móviles. Esta alerta es activada solo por movimientos de magnitudes superiores a 5, a menos de 250 kilómetros de distancia.
Sismos Recientes en la CDMX
El 2 de enero, otro sismo había asustado a la población al activar la alerta sísmica. Durante ese evento, se registraron más de 7,000 réplicas, siendo la más significativa de magnitud 5. Este tipo de fenómenos naturales son recordatorios de la importancia de estar preparados.
Preparación y Simulacros en la CDMX
Las autoridades de la Ciudad de México están comprometidas con la preparación ante sismos. El 18 de febrero, se llevó a cabo un simulacro en coordinación con el Estado de México. La jefa de Gobierno, Clara de Brugada, enfatizó que estas prácticas son esenciales para fortalecer los protocolos de emergencia y asegurar la seguridad de la población.
Próximos Simulacros
Para este año, se tienen programados dos simulacros adicionales:
- 6 de mayo: En conmemoración del Sistema Nacional de Protección Civil.
- 19 de septiembre: En recuerdo de los terremotos de 1985 y 2017.
Conclusión
A pesar de ser microsismos de baja magnitud, estos eventos sirven como un recordatorio de la importancia de la educación y preparación sísmica en la Ciudad de México. Estar informados y preparados puede hacer la diferencia en situaciones de emergencia.

