El 8M: Un Día de Lucha, No de Celebración
La conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, cada 8 de marzo, es una fecha esperada en México y en muchas partes del mundo. Sin embargo, surge una pregunta fundamental: ¿deberíamos felicitar a las mujeres en este día? La respuesta es un contundente no, y aquí te explicamos por qué.
Orígenes del 8 de Marzo
El 8 de marzo no es un simple festejo ni un reconocimiento a la “esencia femenina”. Su historia está marcada por la protesta social y la búsqueda de justicia. En palabras de la psicóloga feminista Elia Paulina González, felicitar significa asumir que todo está bien, algo que desconoce el origen trágico de esta fecha, el cual incluye el incendio de una fábrica donde trabajadoras exigían derechos básicos.
La Dra. Fabiola Camacho Navarrete, especialista en cultura y feminismos, recuerda que en 1908, cientos de trabajadoras en Nueva York salieron a las calles para reclamar mejores condiciones laborales en un contexto de explotación y precariedad.
La Incongruencia de "Celebrar"
Para muchas mujeres, recibir flores o mensajes de felicitación es percibido como una desconsideración. Este tipo de gestos pueden ser contraproducentes, como explica González, ya que pueden actuar como un mecanismo de gaslighting social. Regalar flores mientras se ignoran violencias sistémicas como el feminicidio es una forma de trivializar la lucha de las mujeres.
- Ejemplo de minimización: Llevar un pastel a quien está exigiendo sus derechos es un gesto que diluye la realidad de la situación.
Además, descalificar a quienes protestan como “exageradas” anula su enojo legítimo y su potencial para generar cambios significativos en la sociedad.
Despolitización del Movimiento
La mercantilización del Día Internacional de las Mujeres, a través de descuentos y promociones, despolitiza una causa que es seria y urgente. Como señala la Dra. Camacho, cuando el movimiento se convierte en un consumo, pierde su efectividad.
¿Cómo deben actuar hombres e instituciones?
La participación de hombres e instituciones en el 8M debe ser reflexiva. No se trata de buscar protagonismo, sino de revisar y cambiar acciones que perpetúan la desigualdad:
- Evitar el "hombre performático": Aquellos que fingen ser aliados en redes sociales pero actúan de manera opresiva en sus entornos cotidianos.
- Menos celebraciones, más acción: Las instituciones deberían reemplazar festividades con capacitaciones sobre acoso, revisión de brechas salariales y sistemas de cuidados.
Reflexiones Finales sobre el 8M
Cada 8 de marzo no es un día para festejar, sino para conmemorar una lucha en pro de los derechos de las mujeres. Este día, hombres, instituciones y empresas pueden y deben participar de manera activa en la reivindicación de estos derechos.
El 8M no es contra los hombres, sino contra un sistema que precariza y vulnera a las mujeres. En palabras de especialistas, la exigencia es la garantía de la vida y una existencia digna para todas.
"Las mujeres no sólo requieren reconocimiento, sino la garantía de su existencia en un sistema de derechos humanos."
Este 8M, más que un día de celebraciones, es un momento para reflexionar, involucrarse y apoyar activamente la lucha por la igualdad.

