La Calzada de Tlalpan: Modernización y Desplazamiento Social en la Ciudad de México
La Calzada de Tlalpan, una de las arterias más importantes que conecta el Centro Histórico con el Estadio Banorte, sede del partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica, se ha convertido en el epicentro de un conflicto entre la modernización y el trabajo sexual.
Modernización Mundialista y sus Consecuencias
Mientras el gobierno de la Ciudad de México se apresura a remodelar diversas infraestructuras para recibir a miles de visitantes, las trabajadoras sexuales sienten que las nuevas iniciativas, como la instalación de ciclovías, actúan como herramientas de desplazamiento y “limpieza social”.
Flor, una trabajadora de 55 años, comparte su frustración:
“El Mundial no me beneficia en nada, pues estoy más pobre que nunca.”
El nuevo ciclocarril en Tlalpan impide que pueda interactuar con sus clientes, obstaculizando su fuente de ingresos.
Efectos Económicos de la Modernización
Según la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Martínez, alrededor de 15 mil trabajadoras sexuales operan en la Ciudad de México, parte de un universo de 800 mil en todo el país. Las recientes modificaciones urbanas han provocado una caída drástica en sus ingresos, donde algunas han visto reducidas sus ganancias de más de 3 mil pesos por noche a tan solo 800 pesos.
Defensa de la Ciclovía
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, defendió la instalación del ciclocarril durante su inauguración, reconociendo las “resistencias” que ha provocado. Subrayó que busca una “transformación de mentalidad” para que la Calzada sea un espacio de convivencia para todos. Sin embargo, las trabajadoras sexuales se sienten relegadas y manifiestan su oposición a esta obra.
La Secretaría de Gobierno, liderada por César Cravioto, ha mencionado propuestas para generar derechos y establecer “códigos de conducta”, pero los colectivos afectados aseguran que no se han visto avances reales en términos de seguridad social o reconocimiento legal.
Incertidumbre entre las Trabajadoras Sexuales
Las trabajadoras del sexo enfrentan incertidumbre y rumores sobre posibles presiones para seguir pautas, como usar camisetas de la Selección Mexicana durante el Mundial.
Monserrat Fuentes, quien lleva 20 años trabajando en Tlalpan, plantea:
“¿Por qué vamos a huir?”
Su principal preocupación es la caída en el número de clientes y la peligrosidad que representa la nueva infraestructura carretera, donde vehículos de gran tamaño invaden la ciclovía sin precaución.
“Al gobierno no le importa lo que nosotros digamos”, asegura.
Monserrat, de 43 años, reporta que su clientela ha disminuido de cinco a uno o dos clientes por día. Otra mujer comparte que, antes, podía ganar más de 160 dólares por noche y ahora apenas logra llegar a 40 dólares.
La Realidad de Flor
Con el avance de la noche, Flor se enfrenta a una difícil decisión: retirarse cuando el Sistema de Transporte Colectivo esté operando o esperar a reunir suficiente dinero para costear un taxi. La realidad sigue siendo dura y las alternativas escasas.
La situación en la Calzada de Tlalpan plantea preguntas críticas sobre el futuro de las trabajadoras sexuales en el contexto de la modernización urbana y la preparación para el Mundial 2026. La lucha continua por reconocimiento y derechos en un ambiente que se transforma rápidamente, dejando a muchos sintiéndose excluidos.
Conclusión
La tensión entre la modernización y la realidad del trabajo sexual en la Calzada de Tlalpan revela una problemática compleja que requiere atención y una solución que contemple todos los aspectos sociales involucrados. La transformación de la ciudad debe considerar a todos sus habitantes, y no solo a aquellos que se benefician de la infraestructura renovada.

