La selección mexicana se enfrenta a Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial. Y el partido, además de ser decisivo deportivamente, revivió la discusión sobre el estado de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, rotas desde hace más de dos años.
Actualmente, México y Ecuador comparten una relación comercial que no se ha detenido, y miles de personas ecuatorianas residen de distintas formas en territorio mexicano. Pero a nivel diplomático, los dos países no tienen representación oficial entre sí. Esta es la historia de cómo se llegó a ese punto.
El origen: un asilo y una redada
El conflicto inició en diciembre de 2023, cuando el exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, se refugió como huésped en la embajada mexicana en Quito. Glas tenía una orden de aprehensión en su contra por casos de corrupción y buscaba protección diplomática.
El 3 de abril de 2024, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sugirió en una conferencia de prensa que Daniel Noboa había llegado al poder en las elecciones presidenciales de 2023 porque el asesinato del candidato opositor Fernando Villavicencio había hecho subir sus preferencias y provocó la caída de la candidata izquierdista Luisa González. El comentario generó tensión inmediata entre ambos gobiernos.
Al día siguiente, el 4 de abril, México concedió formalmente el asilo político a Jorge Glas. Esa misma noche del 5 de abril, el presidente Noboa ordenó una operación de fuerzas de élite de la policía ecuatoriana que trepó los muros de la sede diplomática, sometió físicamente al personal de la cancillería mexicana presente y capturó a Glas dentro del inmueble.
El asalto fue repudiado en todo el mundo y generó una demanda de México contra Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya.
La violación al derecho internacional
México acusó una violación flagrante al artículo 22 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que establece que las sedes de las misiones diplomáticas son inviolables y que los agentes del estado receptor no pueden ingresar a ellas sin consentimiento.
Como respuesta inmediata al asalto, López Obrador ordenó la ruptura total de relaciones diplomáticas con Ecuador. El gobierno ecuatoriano, por su parte, declaró persona non grata a la embajadora mexicana en el país, Raquel Serur Smeke.
Una relación que opera a través de un tercer país
Debido a la ruptura diplomática, ya no existe representación mexicana en Ecuador. Tanto el embajador como los cónsules abandonaron el inmueble en Quito. Por esa razón, el manejo de toda la comunicación esencial e institucional entre ambos países se realiza desde mediados de 2024 a través de Suiza.
Ambos gobiernos firmaron convenios por separado con el gobierno suizo. Suiza actúa como intermediario neutral: si la Secretaría de Relaciones Exteriores de México necesita enviar una notificación formal a Ecuador, o viceversa, el mensaje se entrega a la embajada suiza, y los diplomáticos de ese país se encargan de transmitirlo.
¿Y ahora?
La presidenta Claudia Sheinbaum evadió responder este lunes si su gobierno reanudará relaciones con Ecuador. Adelantó que tendrá una postura solo después del partido, comentando con una sonrisa que hablaría de la relación México-Ecuador ya que pasara el juego. En abril de 2025 había advertido que las relaciones seguirán suspendidas mientras Noboa sea presidente.
El mandatario ecuatoriano, por su parte, ha abierto la puerta a nuevos acuerdos, aunque ha puesto sus propias condiciones.
Mientras la política sigue sin resolverse, el balón decidirá hoy quién avanza en el Mundial.

