Plan México: La Digitalización que Olvida a las Fiscalías
El Gobierno federal ha lanzado el Plan México, una estrategia audaz destinada a transformar la administración pública a través de la digitalización. Sin embargo, surge una pregunta crítica: ¿cómo puede modernizarse el Estado si las instituciones que garantizan la seguridad y justicia aún operan con procesos obsoletos y engorrosos?
Fiscalías en Crisis
A medida que se impulsa la digitalización en otras áreas, las fiscalías del país enfrentan un colapso inminente. De acuerdo con el informe "Radiografía de las Fiscalías en México" elaborado por México Evalúa, al finalizar 2024, las fiscalías estatales acumulaban más de 2.6 millones de casos pendientes. Este problema no solo es cuantitativo, sino también cualitativo.
El Archivo Temporal: Un Refugio para la Impunidad
En 2024, más del 34.42% de las nuevas carpetas de investigación fueron destinadas al archivo temporal, un mecanismo que debería ser excepcional, pero que se ha convertido en una solución común para evadir responsabilidades. En estados como Jalisco y Oaxaca, esta cifra supera el 70%. Entre estos casos archivados se encuentran 2,308 homicidios, delitos que en sistemas de justicia eficaces serían perseguidos sin descanso, pero que en México son desechados.
El Sistema Acusatorio establecido en 2016 incluía mecanismos como los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC), que propician acuerdos en delitos menores. Sin embargo, las fiscalías solo aprovechan esta opción en un escaso 3.22% de los casos, optando por el archivo que requiere mínima gestión.
Desorganización Estructural
El fracaso en la gestión de los casos radica en una estructura organizacional deficiente. Con un solo Fiscal General supervisando múltiples áreas, la microgestión se vuelve inevitable. En promedio, 19 áreas dependen directamente del Fiscal General, cifra que en Puebla llega a 40.
La resistencia al cambio también es cultural. A pesar de la reforma, las fiscalías suelen trabajar con el expediente físico, perpetuando prácticas obsoletas. La falta de sistemas informáticos eficaces y actualizados alimenta una pobreza digital que obstaculiza la gestión moderna.
Un Obstáculo Cultural
La paradigma del servicio profesional en las fiscalías es otro freno. El artículo 123 constitucional permite la remoción de fiscales y personal sin justificación, generando un entorno donde la lealtad política prevalece sobre la profesionalización. Esto impide que los fiscales busquen la innovación y eficiencia.
Ejemplos Internacionales
El contraste con otros países es revelador. En Alemania, la tasa de esclarecimiento de homicidios alcanza el 94%, y en Chile, el Ministerio Público logra condenas en 78% de los casos. El éxito de estos países se atribuye a inversiones en innovación, capacitación y sistemas de gestión digital eficaz.
Un Futuro Imperativo
El Plan México debe extenderse a la mejora de las fiscalías, integrando soluciones de gestión que modernicen su funcionamiento. No se trata solo de adquirir tecnología, sino de replantear completamente la operación diaria de estas instituciones.
Un enfoque integral que priorice el mérito sobre la lealtad política es esencial. Para avanzar hacia una justicia más ágil y justa, será crucial rediseñar la gestión de casos y eliminar los sistemas que perpetúan la ineficiencia.
En un contexto donde la digitalización se extiende a todos los rincones del país, la pregunta persiste: ¿se puede hablar de un México digitalizado cuando millones de casos esperan en archivos de papel, condenados al olvido?

