Demandan al gobierno capitalino la implementación de normativas más severas.
Un 25% de las propiedades habitacionales originalmente destinadas a residentes permanentes en la colonia Roma Norte han perdido su función tradicional, según un reciente estudio de la Fundación La Roma.
Los inmuebles, que van desde complejos enteros hasta fincas con valor histórico, ahora se gestionan como alquileres temporales mediante plataformas digitales, atrayendo a turistas y visitantes ocasionales.
Transformación de propiedades en complejos turísticos
El desplazamiento inmobiliario afecta tanto a viviendas antiguas como a edificios con valor patrimonial, en esta popular zona de la Ciudad de México. Variedad de estructuras con arquitectura icónica han sido reconvertidas para funcionar como hospedaje temporal, alterando significativamente el paisaje urbano y el tejido social de los barrios céntricos.
Esta creciente tendencia de sustituir hogares por alojamientos temporales ha provocado una disminución drástica en la disponibilidad de residencias de larga estancia para la población local. Como resultado, los costos de arrendamiento han aumentado considerablemente, volviéndose inalcanzables para los residentes históricos y llevando a muchas familias a abandonar la zona hacia los límites de la ciudad.
Exigencia de regulaciones más estrictas para mitigar el impacto urbano
Colectivos vecinales y expertos en urbanismo solicitan al gobierno local establecer regulaciones más estrictas para limitar la expansión descontrolada de estas plataformas digitales de alquiler.
Alertan que, si no se implementan normas adecuadas sobre el uso del suelo habitacional, zonas icónicas como la Roma Norte podrían transformarse en parques temáticos turísticos desprovistos de una comunidad real.

