María “Toto” Murillo: Legado de una Pionera del Boxeo Panameño
El pasado 8 de septiembre, el boxeo panameño sufrió una gran pérdida con el fallecimiento de María de la Cruz “Toto” Murillo, una figura icónica en la formación de campeones desde la década de los ochentas. Su legado se forjó a lo largo de su carrera en reconocidas promotoras como PANAPROM y PROMOCIONES y EVENTOS DEL ISTMO.
Los Inicios de una Leyenda
Nacida el 3 de mayo en la provincia de Colón, cuna de grandes campeones como Panamá Al Brown e Ismael Laguna, María “Toto” siempre mostró una pasión inquebrantable por el boxeo. En sus inicios, se vinculó a referentes del boxeo panameño como Gaspar Mendizábal y Armando Rosero.
Trayectoria en el Boxeo
Su carrera la llevó a entrenar en diversos gimnasios, desde el antiguo Gimnasio Pascual Ciela Gonzales hasta el reconocido gimnasio de Luis Spada en San Miguelito, y posteriormente a la famosa Cuadra Los Rockeros. Con más de cuatro décadas de dedicación, María se convirtió en pionera en un campo tradicionalmente dominado por hombres.
Contribuciones y Éxitos
María “Toto” Murillo no solo fue entrenadora; también desempeñó un papel crucial como asistente en la esquina de campeones mundiales como:
- Roberto “Mano de Piedra” Durán
- Rosendo “El Búfalo” Álvarez
- Víctor Córdoba
- Carlos “El Púas” Murillo
- Hilario “Bujía” Zapata
- Luis “El Nica” Concepción
Su fuerte voz y su carácter firme la hicieron destacar, y su amor por el boxeo se entrelazó con una devoción por su comunidad de San Miguelito, donde siempre brindó apoyo a jóvenes boxeadores, ofreciendo un hogar temporal y buen consejo en momentos difíciles.
Un Adiós Emotivo
“Doña María ‘Toto’ se fue como los grandes, dejando una huella imborrable en el boxeo panameño.”
Su partida el 8 de septiembre, coincidiendo con otra leyenda, Ismael Laguna, la inmortaliza como la decana femenina del boxeo panameño. A través de su esfuerzo y dedicación, María “Toto” Murillo dejó un legado que trasciende las cuerdas del ring, permaneciendo en el corazón de aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla y aprender de ella.
Gracias por tu entrega y tu pasión, María “Toto”.

