En la Cámara de Diputados de México, la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) ha respaldado las afirmaciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la posición de México como el núcleo de los cárteles de narcotráfico en América Latina. Estas declaraciones fueron hechas durante su discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El vicecoordinador del PAN, Federico Döring, junto a la diputada Genoveva Huerta, cuestionaron la postura del gobierno del partido en el poder, Morena, sugiriendo que debería sentir vergüenza por la situación de seguridad en el país.
Los legisladores denunciaron la existencia de un “posible narcoestado” bajo el liderazgo de Morena y señalaron ligaduras entre altos funcionarios del gobierno actual y grupos criminales, tanto de la administración pasada como de la presente.
Entre los casos citados, el PAN destacó las investigaciones estadounidenses que sugieren vínculos entre miembros de Morena y actividades ilícitas, mencionando específicamente a los sinaloenses Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza como ejemplos. También expresaron cierto desdén hacia el gobierno federal al acusarlo de tratar de ocultar información sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, además de criticar la ausencia de la presidente Claudia Sheinbaum en la reciente reunión de la ONU.
Reacción del PAN ante las declaraciones de Trump
Genoveva Huerta subrayó que las afirmaciones realizadas por Trump sirven como evidencia del deterioro en la seguridad que atraviesa México. En sus palabras, esto constituye una señal alarmante que debería avergonzar al país ante la comunidad internacional.
“Las declaraciones de Donald Trump ante la ONU no son solo una noticia más, es la constatación del enorme retroceso que vivimos en materia de seguridad. Que desde fuera tengan que señalar que México es el epicentro de la violencia de los cárteles debería darnos vergüenza como país”, afirmó Huerta.
Asimismo, cuestionó la estrategia del gobierno de “abrazos no balazos”, argumentando que ha permitido que el crimen organizado expanda su control sobre carreteras, municipios y estados. Huerta consideró que el fenómeno del cobro de piso, la extorsión y la violencia en las comunidades son claras señales de la incapacidad del Estado para mantener el control territorial.
“Exigir que el Estado reclame el control de su territorio no es ceder a presiones externas, es la primera obligación de cualquier gobierno con sus ciudadanos; la soberanía no se defiende con discursos mañaneros ni con excusas, se defiende haciendo cumplir la ley”, agregó.
Finalmente, los diputados del PAN expresaron su preocupación por el aparente interés de la presidenta Sheinbaum en los procesos de selección interna de su partido en lugar de participar activamente en instancias internacionales como la Asamblea General de la ONU. Esta situación pone de relieve un conflicto entre las prioridades del gobierno y las realidades de la seguridad en el país, en un contexto donde la percepción internacional sobre México se complica cada vez más.

