Las voces de la resistencia: La Glorieta de las Mujeres que Luchan en México
El 25 de septiembre de 2021 marcó un punto de inflexión en la lucha contra el feminicidio y la violencia hacia las mujeres en México. En esta fecha, diversas colectivas de búsqueda de personas y agrupaciones de pueblos originarios se apoderaron de lo que alguna vez fue el pedestal de la antigua Glorieta de Colón, transformándolo en la Antimonumenta Justicia, una escultura de madera pintada de morado, simbolizando la resistencia y la lucha por la memoria de las víctimas.
Un espacio de memoria y dignidad
Durante una reciente ceremonia, la activista yeritza Bautista, sobreviviente de un intento de feminicidio, compartió su historia en este emblemático espacio. Con una mezcla de esperanza y temor, Bautista recordó que su agresor, Carlos Enrique N., fue sentenciado a 11 años de cárcel, pero tras un proceso legal irregular, logró su libertad el pasado 9 de junio de 2026. “El Estado respalda a los agresores”, subrayó Bautista, quien enfatiza que, a pesar del miedo, no permitirá que su voz sea silenciada.
“No soy yo quien debe esconderse”, expresó con firmeza, mientras hacía un llamado a la justicia y la responsabilidad del Estado en el respaldo a las víctimas.
Testimonios que revelan una dura realidad
En el mismo evento, Antonia Alemán, madre de Sandra Karina García, víctima de feminicidio en mayo de 2020, compartió el dolor que enfrenta al no tener justicia. Aunque lleva seis años en búsqueda de una sentencia justa, lo único que desea es que su hija no haya sido una más en la estadística. “El consuelo que me queda es asegurarme de que quienes le hicieron daño a mi hija no dañen a más mujeres”, dijo Alemán.
“Él apeló, le redujeron la sentencia a 55 años y sigue buscando amparos. No entiendo cómo es posible”, compartió con angustia.
La Glorieta como refugio
La Glorieta de las Mujeres que Luchan no solo representa un espacio simbólico, sino también un lugar de encuentro y apoyo para quienes enfrentan estas realidades. “Es un espacio seguro donde nos reunimos las familias, las madres, para apoyarnos”, destacó Alemán, enfatizando la importancia de la solidaridad en esta lucha constante.
Un legado histórico y una lucha sin fin
Las colectivas que han tomado este espacio no solo buscan visibilizar el feminicidio, sino también reescribir la historia de México desde una perspectiva de género. “El Paseo de la Reforma fue diseñado hace 130 años, pero en su relato no había mujeres”, mencionaron activistas, haciendo alusión a la falta de representación femenina a lo largo de la historia del país.
“Decidimos tomar la plataforma para nombrar las luchas de todas las mujeres que han estado presentes en este país”, resaltaron durante la ceremonia.
A medida que las voces de estas mujeres siguen resonando en el centro de la ciudad, se reafirma la necesidad de justicia y la urgencia de crear un entorno seguro para todas. La Glorieta de las Mujeres que Luchan se convierte en un símbolo potente de resistencia y esperanza en un país que sigue enfrentando los duros desafíos de la violencia de género. Cada nombre pronunciado en este espacio fortalece la lucha por un futuro donde la dignidad y los derechos humanos de las mujeres sean una realidad palpable.

