Hani Reza: La Lucha en el Flag Football
Hani Reza ha dedicado más de diez años al flag football, un deporte que ha transformado su vida, pero que también presenta desafíos constantes. A pesar de su experiencia y haber formado parte de la selección mexicana durante dos años, su puesto no está garantizado. De cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, la competencia se intensificará, ya que el equipo femenino se limitará a solo diez jugadoras.
Un Camino Inesperado en el Deporte
La historia de Hani comenzó de manera casual a los 11 años. Acompañaba a su hermano a entrenamientos de futbol americano y, mientras aguardaba, se unía a otros niños que jugaban. Un entrenador, impresionado por su energía, sugirió que se uniera a un equipo; así inició su andadura en el flag football.
Comenzó en el equipo Tigres Blancos de la Universidad Madero y fue la única niña en un contexto principalmente masculino. Participó en torneos estatales de Tochito NFL, donde desempeñó varias posiciones, como receptora y defensiva.
Regreso al Deporte y Nuevos Retos
A los 15 años, Hani dejó de jugar por dos años. Sin embargo, a los 17, tras la invitación de amigos, regresó al campo. Se dio cuenta de que para mejorar necesitaba enfrentar desafíos mayores, así que comenzó a viajar cada fin de semana de Puebla a la Ciudad de México, donde la competencia era más intensa.
“Tienes que salir de tu zona de confort”, recuerda Hani mientras habla del rigor de mejorar su juego en la capital.
La diferencia era notable en términos de ligas y equipos. Mientras el flag football comenzaba a cobrar fuerza en Puebla, en la Ciudad de México había más opciones para competir contra jugadoras de alto nivel.
Acceso a la Selección Nacional
Hani tuvo su primera oportunidad con la selección nacional durante un partido de preparación. Su habilidad fue notada por uno de los entrenadores, lo que la llevó, al año siguiente, a ser parte del proceso de selección. Enfrentó a numerosas competidoras en concentraciones, donde el grupo se reducía tras varias evaluaciones.
Aunque inicialmente se unió como esquina (corner), durante los entrenamientos la probaron en una posición nueva como rush, lo que la llevó a trabajar intensamente en sus habilidades. Aunque le incomodaba al principio, esta nueva posición le abrió puertas en el equipo nacional.

De Jugadora a Profesional
Antes de consolidarse en la selección, Hani tuvo la oportunidad de jugar en la Liga de Futbol Americano con el equipo Raptors, un momento que marcó un hito en su carrera al recibir compensación económica por su talento. Sin embargo, el proyecto de flag de la LFA fue dejado en pausa, y su enfoque principal se trasladó al ámbito internacional con el equipo nacional.
Hoy en día, su vida gira en torno al flag football. Hani finalizó estudios en Administración Turística y reconoció que el deporte ocupa el centro de su vida profesional; además de jugar, es coach en la UDLAP y participa en diversas iniciativas relacionadas con el flag football.
“Ahorita mi vida es el flag”, afirma con determinación.
A medida que se acercan los Juegos Olímpicos de 2028, la competencia se hará más feroz. Las mujeres de la selección deberán volver a ganarse un lugar en el equipo, enfrentando a nuevas aspirantes que buscan ser parte del grupo. En este contexto, Hani está lista para afrontar desafíos, entrenar más y demostrar su valor en cada partido. La pasión que la impulsó a dejar Puebla sigue siendo su motor: jugar y destacar en el campo de juego.


