El Estado de México impone penas severas por violencia ácida: hasta 36 años de prisión
La reciente aprobación de sanciones drásticas por el Congreso del Estado de México marca un hito en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Con penas que pueden alcanzar hasta 36 años de prisión, este nuevo marco legal busca erradicar la violencia ácida o química, un delito que causa secuelas físicas y psicológicas devastadoras en las víctimas.
Nuevas leyes contra la violencia ácida
El dictamen presentado establece que las sanciones más severas se aplicarán en casos donde el ataque ponga en peligro la vida de la víctima, especialmente si es perpetrado por un servidor público o si existe alguna relación de parentesco, afectiva o laboral entre agresor y víctima. La violencia ácida es ahora considerada un agravante dentro del Código Penal estatal y la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Detalles de las penas
Las penas contempladas no son solo un incremento sustancial en comparación con el pasado, donde las lesiones causadas no superaban los seis años de prisión.
- Hasta 36 años: para ataques que amenacen la vida.
- 15 años de prisión: para lesiones dolosas causadas con ácidos.
- Hasta 20 años: si hay desfiguración permanente o pérdida de funciones.
Estas sanciones pueden escalar a 22.5 años y 30 años de prisión dependiendo de la naturaleza del crimen y la relación entre víctima y agresor.
Atención integral a las víctimas
Las reformas no solo se centran en la sanción, sino también en la protección y recuperación de las víctimas. El nuevo marco legal garantiza:
- Cirugías reconstructivas y tratamientos médicos.
- Rehabilitación física y psicológica.
- Compensación por lucro cesante.
Además, se establece un protocolo para canalizar y ordenar el traslado de las víctimas a unidades médicas de alta especialidad, asegurando atención inmediata y adecuada.
Un paso al frente en la justicia
La inclusión de la violencia ácida o química en la legislación es un avance significativo en la defensa de los derechos de las mujeres en el Estado de México. Este tipo de agresiones, que pueden desfigurar de manera irreversible y causar sufrimientos prolongados, finalmente tendrá un tratamiento legal acorde a su gravedad.
Con este marco jurídico reforzado, se espera no solo un aumento en la persecución de estos delitos, sino también una mayor conciencia social sobre la gravedad de la violencia de género en todas sus formas. Las autoridades han dejado claro su compromiso por proteger a las mujeres y garantizarles una vida libre de violencia.

