Santiago Peña queda bajo arresto domiciliario tras su destitución en Paraguay
El expresidente paraguayo Santiago Peña quedó bajo arresto domiciliario mientras avanza la investigación por el colapso de Ueno Bank. La medida se conoció el viernes, pocas horas después de que el Senado lo removiera del cargo en un juicio político y Pedro Alliana asumiera la Presidencia.
Agentes de la Policía Nacional y funcionarios del Ministerio Público acudieron a la residencia de Peña para notificarle la orden. El fiscal Christian Benítez explicó que la comitiva debía comprobar que el exmandatario estuviera en el lugar y ejecutar el mandato de captura. Según su relato, Peña permitió el ingreso de los agentes y aceptó someterse al proceso.
“Me voy a someter al proceso”, respondió Peña cuando la fiscala Elena Fiore le informó que quedaba detenido.
La resolución dispone que permanezca en su domicilio hasta ser trasladado a la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción, en Asunción. Está citado a declarar este sábado a las 11:00. Después de esa diligencia, un juzgado deberá determinar las medidas cautelares y el lugar donde continuará bajo custodia.
La investigación por el caso Ueno Bank
La Fiscalía analiza posibles hechos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio. Benítez señaló que se trata de calificaciones preliminares y que podrían modificarse conforme avance el examen de las pruebas. Peña niega haber cometido irregularidades.
La orden de detención también incluye a Carlos Carvallo Spalding, quien dejó la presidencia del Banco Central del Paraguay el martes anterior, en medio del escándalo. Al momento de conocerse la medida, no se había confirmado si Carvallo también había sido detenido.
La causa ya alcanza a 27 personas. Entre ellas está Miguel Vázquez, accionista controlante de Ueno, investigado por delitos que incluyen lesión de confianza y tentativa de estafa. Seis directivos del banco permanecen en prisión preventiva, mientras que las autoridades incautaron vehículos de lujo y otros bienes relacionados con Vázquez.
Los vínculos económicos bajo revisión
Registros judiciales indican que Peña declaró en 2023 tener acciones de Ueno Holding valuadas en 6.144 millones de guaraníes. Las vendió en abril de 2025. También había informado sobre un certificado de depósito de 2.400 millones de guaraníes en Ueno y un bono de la firma Itti. Su hermano aparece vinculado como socio de U Holding SARL, sociedad relacionada con el grupo financiero.
Los senadores que impulsaron la destitución sostuvieron que Peña habría utilizado su influencia para dirigir cientos de millones de dólares de fondos públicos hacia Ueno, mientras se habrían permitido préstamos de riesgo entre compañías vinculadas. Esas acusaciones forman parte del debate político y de la investigación; no equivalen por sí mismas a una condena penal.
El Senado destituyó a Peña y Pedro Alliana asumió la Presidencia
El Senado aprobó la remoción de Peña con los votos de los 44 legisladores presentes. La decisión se produjo tres días después de que los reguladores intervinieran Ueno Bank. El expresidente había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso no la aceptó y continuó con el juicio político. Sus abogados, Ricardo Preda y Adolfo Ferreiro, cuestionaron ese procedimiento y afirmaron que debía haberse aprobado su salida.
En un mensaje difundido antes del veredicto, Peña dijo que no quería contribuir a una mayor división y expresó que se despedía con gratitud, aunque reconoció la preocupación de quienes reclamaban respuestas.
Tras la votación, Pedro Alliana juró como nuevo presidente para completar el período, que termina en agosto de 2028. El nuevo mandatario, de 52 años y exgobernador de Ñeembucú, también es investigado en relación con el caso Ueno. Sin embargo, el jueves el Congreso rechazó un intento de la oposición para someterlo a juicio político.
La destitución también impide que Peña ocupe el escaño vitalicio que la Constitución paraguaya reserva a los expresidentes electos. Esa banca habría estado acompañada de inmunidad parlamentaria.
La crisis bancaria dejó a millones de clientes sin acceso a sus fondos
La intervención de Ueno Bank afectó a una entidad con cerca de 2,94 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes. Tras la medida, numerosos usuarios denunciaron que no podían retirar efectivo, consultar sus ahorros ni utilizar sus tarjetas. Entre los afectados hay unos 32.000 jubilados del Instituto de Previsión Social.
De acuerdo con información citada por Associated Press, el fondo de pensiones estatal había depositado 355 millones de dólares en el banco, una suma que superaría los límites legales. Durante el gobierno de Peña, Ueno recibió importantes recursos de organismos públicos y creció hasta convertirse en el quinto banco paraguayo por depósitos.
El Banco Central paraguayo describió el caso como aislado y sostuvo que los depósitos están cubiertos hasta unos 37.000 dólares, monto que, según la institución, protegería a casi todos los clientes. Los primeros reintegros comenzaron con ahorristas que tenían hasta 10 millones de guaraníes, equivalentes a unos 1.600 dólares.
La crisis provocó protestas en Asunción mientras se desarrollaba la votación en el Senado. Parte de los manifestantes reclamó que Peña fuera trasladado a prisión, y algunos depositantes denunciaron una ruptura de la confianza pública. La investigación penal y la decisión judicial sobre sus medidas cautelares definirán ahora los próximos pasos de un caso que combina el desplome de una entidad financiera con una profunda crisis política.

