La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura en la mañanera frente a la captura de Nicolás Maduro, y advirtió que la acción militar extranjera no puede ser la base de las relaciones internacionales.
CIUDAD DE MÉXICO.— En medio de la tensión regional provocada por la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de forma tajante la intervención militar de Estados Unidos y reiteró que México no avala ningún tipo de acción unilateral que viole la soberanía de los pueblos.
Durante su conferencia matutina del 5 de enero, Sheinbaum abrió con un posicionamiento oficial donde subrayó que cada país tiene el derecho inalienable de definir su modelo político, económico y social sin injerencias externas. “La soberanía no es negociable”, afirmó.
La mandataria calificó como inaceptable la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Maduro y su esposa, y denunció que esta acción causó la pérdida de vidas humanas. “La historia de América Latina demuestra que la intervención extranjera nunca ha traído democracia ni estabilidad duradera”, advirtió.
En su mensaje, Sheinbaum defendió los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos como pilares del derecho internacional, consagrados tanto en la Constitución mexicana como en la Carta de la ONU. “Solo los pueblos pueden construir su propio futuro y ejercer soberanía sobre sus recursos”, agregó.
Frente a este panorama, la presidenta propuso una visión alternativa para el continente basada en cooperación regional, inversión productiva y bienestar social como ejes del desarrollo. Llamó a construir una integración económica sustentada en cadenas productivas compartidas y comercio justo, sin imposiciones externas.
También enfatizó que el crecimiento económico no puede medirse únicamente en cifras: “El verdadero progreso es el que reduce desigualdades y combate la pobreza”.
Sobre la relación bilateral con Estados Unidos, Sheinbaum reiteró que México mantiene una cooperación en materia de seguridad basada en el respeto mutuo y la responsabilidad compartida. En particular, destacó la lucha contra el tráfico de fentanilo, aunque insistió en que la violencia en México también se alimenta del tráfico de armas desde territorio estadounidense.
“México es un país libre, independiente y soberano. Cooperación, sí. Subordinación e intervención, no”, sentenció.

