El presidente estadounidense firmó un decreto para retirar a Washington de decenas de entidades multilaterales, al considerar que ya no benefician los intereses nacionales.
WASHINGTON.— El presidente Donald Trump ordenó la retirada de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales, entre ellas 31 vinculadas al sistema de la Organización de las Naciones Unidas, como parte de su estrategia para reconfigurar la política exterior bajo el principio de “Estados Unidos primero”.
La Casa Blanca informó que el decreto fue firmado este miércoles y que incluye la salida tanto de organismos de la ONU como de 35 entidades multilaterales no adscritas a ese sistema. Aunque el gobierno no detalló los nombres de las organizaciones, justificó la decisión al afirmar que “ya no sirven a los intereses nacionales”.
Continuidad de una política de repliegue internacional
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impulsado un alejamiento progresivo de foros multilaterales, retomando decisiones similares a las de su primer mandato. Entre ellas, la salida de acuerdos y organismos de los que Estados Unidos se había reincorporado en la administración anterior.
El presidente ya ordenó abandonar nuevamente la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y la Organización Mundial de la Salud, marcando una ruptura con la política exterior del gobierno previo.
Impacto en la cooperación internacional
Además del retiro formal de organismos, la administración Trump ha aplicado recortes significativos a la ayuda exterior, lo que ha afectado de manera directa el funcionamiento de diversas agencias humanitarias y programas internacionales.
Estas reducciones presupuestales han obligado a varias organizaciones a disminuir operaciones sobre el terreno, particularmente en áreas relacionadas con asistencia humanitaria, seguridad alimentaria y atención a personas desplazadas.
Un mensaje político hacia el exterior
Con esta decisión, Trump refuerza su postura de priorizar la soberanía estadounidense frente a los compromisos multilaterales y envía una señal clara de que su gobierno redefinirá la relación de Estados Unidos con el sistema internacional.
La medida ha generado inquietud entre diplomáticos y analistas, que advierten posibles consecuencias para la influencia global de Washington y para la coordinación internacional en temas como salud, medio ambiente y ayuda humanitaria.
