Ricardo Mizael López Cebreros salió de su casa en la mañana para una compra sencilla: un biberón. Lo necesitaba para alimentar a unos gatos que había rescatado de la calle.
No volvió.
El adolescente —reportado inicialmente con 16 años, aunque la Fiscalía lo identifica como estudiante de 15— fue asesinado a tiros el 11 de febrero en Culiacán, Sinaloa. Su muerte provocó indignación pública y una convocatoria a marcha bajo la consigna “Con los niños no”. Ahora, la autoridad estatal informó que ya cuenta con la identidad de un presunto responsable.
Qué pasó
El ataque ocurrió sobre la carretera que conecta Culiacán con Imala, en el acceso al sector Los Ángeles. Ricardo fue agredido a balazos frente a un puesto de comida. En el mismo hecho resultó herida una mujer de 27 años que atendía el lugar y que permanece hospitalizada, según lo reportado.
De acuerdo con versiones recabadas por prensa local, los disparos habrían sido realizados desde una motocicleta en movimiento. Hasta ahora, no se ha informado oficialmente de personas detenidas.
Avances en la investigación
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa informó que ya tiene la identidad de un presunto responsable.
La fiscal general, Claudia Zulema Sánchez Kondo, señaló que personal de la Policía de Investigación realiza diligencias en el sector donde ocurrió el crimen y entrevistas a testigos.
“Tenemos ya avance, tenemos una identidad… de confirmarse el señalamiento, estaríamos en posibilidad de judicializar el asunto”, declaró. Según lo informado, las autoridades buscan corroborar los datos obtenidos antes de proceder formalmente ante un juez.
Hasta el momento, no se han dado a conocer más detalles sobre el posible móvil.
La versión de la familia
Desde el inicio, la familia rechazó cualquier insinuación de que el adolescente estuviera vinculado a actividades ilícitas.
Su padrastro, Bertleny Higuera, afirmó en redes sociales que Ricardo salió alrededor de las 10 de la mañana y que, según su versión, “lo confundieron”. También cuestionó la tendencia a preguntar qué hacía la víctima en el lugar, como si eso explicara el crimen.
Su madre, Berenice López, lo describió como un joven dedicado a su casa, estudiante y deportista, con especial sensibilidad por los animales. Insistió en que ese día salió únicamente a comprar biberones para alimentar a los gatos que había encontrado.
Quién era Ricardo
Ricardo era estudiante de la Preparatoria Emiliano Zapata de la Universidad Autónoma de Sinaloa y formaba parte de la Academia Águilas de basquetbol.
La comunidad universitaria y deportiva lamentó el asesinato y expresó solidaridad con la familia. De acuerdo con su entorno, su rutina combinaba escuela y entrenamiento; el día del ataque debía presentarse a clases una hora después de ir a la farmacia.
Marcha y contexto
El caso derivó en la convocatoria a una marcha pacífica en Culiacán el 22 de febrero, con recorrido de la iglesia La Lomita a la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario. La invitación es asistir con ropa blanca y exigir justicia.
El asesinato ocurre en un contexto de violencia sostenida en Sinaloa desde septiembre de 2024, asociado a la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa. En ese periodo, según los datos disponibles con corte al 10 de febrero, se contabilizan miles de homicidios y desapariciones en la entidad.
Qué se sabe y qué falta
Hasta ahora, la Fiscalía reporta la identificación de un presunto responsable, pero el caso aún no ha sido judicializado. Las investigaciones continúan para confirmar la participación señalada y determinar el móvil.
La familia exige que el crimen no quede impune. Y una parte de la ciudad decidió llevar el duelo a las calles.
En un estado marcado por cifras de violencia elevadas, el asesinato de un adolescente en un trayecto cotidiano reavivó una consigna que hoy sintetiza el reclamo: que niñas, niños y adolescentes no sigan siendo víctimas de una crisis que no eligieron.

