Restricciones para el Transporte en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) opera bajo un esquema estricto de concesiones que regula el transporte de pasajeros en su área. Según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), solo los taxis autorizados tienen licencia para recoger pasajeros directamente en las terminales, gracias a una concesión federal válida hasta 2028, que se administra por el Grupo Aeroportuario Marina.
Restricciones para Plataformas de Transporte de Pasajeros
Servicios como Uber, DiDi e InDrive carecen de la autorización necesaria para operar dentro de la zona del AICM, lo que significa que sus conductores no pueden recoger pasajeros en las terminales y deben esperar en puntos designados externamente.
Esta situación se tensionó el 11 de marzo, cuando los conductores de taxis concesionados protestaron durante más de cuatro horas en las afectadas terminales, pidiendo que se detenga la entrada de Uber al aeropuerto. Este enfrentamiento ha resaltado la distancia entre la regulación de taxis tradicionales y los nuevos servicios de transporte.
Respuestas de las Autoridades
Frente a las protestas, el Grupo Aeroportuario Marina reafirmó que los taxis de aplicación no tienen permisos para operar en la zona federal del AICM. Además, anunciaron nuevos operativos de la Guardia Nacional para prevenir que estos vehículos accedan a las terminales.
Estas disputas son particularmente relevantes dado que se aproximan eventos como la Copa del Mundo 2026, donde se espera un aumento significativo en el tráfico de pasajeros, lo que presenta un desafío logístico considerable para el aeropuerto.
¿Por qué las Aplicaciones No Pueden Operar en el AICM?
La SICT ha sido clara en su postura: Uber y otras plataformas no tienen permisos para ofrecer servicios dentro del AICM. Esto se basa en la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, que establece que cualquier servicio de autotransporte debe contar con permisos específicos.
Un punto crítico es que los conductores de Uber utilizan placas particulares, no federales, lo que limita su capacidad para operar en esta área. Según el experto en transporte, Antonio Suárez Bonilla, “operamos un aeropuerto del siglo XXI con un marco legal de transporte del siglo XX”.
El Contrato de Exclusividad
- Los taxis autorizados para operar, como Porto Taxi y Nueva Imagen, deben pagar tarifas elevadas y contraprestaciones al aeropuerto, garantizando su operación exclusiva.
- Si se permitiera a Uber operar sin restricciones, se generaría una competencia desleal que podría impactar el ingreso del aeropuerto.
La prohibición de vehículos de aplicación ha sido criticada por ignorar el derecho a una movilidad accesible y equitativa. Propuestas como cobrar a las aplicaciones una tarifa por viaje podrían ser una solución viable.
Amparo Judicial de Uber
En octubre de 2025, un juez federal concedió una suspensión provisional en un juicio de amparo buscado por Uber, impidiendo que se sancionen sus conductores mientras se resuelve el caso. Esta decisión no es definitiva, pero ofrece un respiro a los conductores en el corto plazo.
La SICT ha indicado que cualquier acción legal que se tome debe ceñirse a las normativas vigentes sobre el autotransporte, manteniendo el orden legal en el AICM.
Puntos de Abordaje para Taxis de Aplicación
A pesar de las restricciones, se han creado áreas específicas donde los usuarios pueden encontrarse con sus conductores de aplicaciones:
- Terminal 1: Punto de encuentro sobre Circuito Interior Boulevard Puerto Aéreo, cerca de la estación del metro Terminal Aérea.
- Terminal 2: Abordaje permitido en la Avenida Fuerza Aérea Mexicana, adyacente al acceso vehicular del aeropuerto.

