La Tradición de los Organilleros en México: Un Patrimonio Cultural Invaluable
Los organilleros han sido parte integral de la cultura mexicana desde la época del Porfiriato. Su presencia en plazas y calles de la Ciudad de México es un símbolo de la música urbana que ha perdurado a lo largo de los años. Este artículo explora su historia, su instrumento icónico, y su relevancia cultural en la actualidad.
Historia y Orígenes de los Organilleros
Desde hace más de un siglo, los organilleros han alegrado las calles con su música. Sus uniformes beige, que resultan una curiosidad, son un homenaje a los Dorados de Villa, convirtiéndose en un ícono de identidad. Este color distintivo no solo les da una apariencia única, sino que también los conecta con un periodo crucial de la historia de México.
En 2025, la música de manivela fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, celebrando la importancia de esta tradición musical. En la actualidad, hay más de 700 organilleros en la capital, tanto registrados como independientes, que dedican su talento a alegrar la vida cotidiana de los ciudadanos y turistas.
El Ícono Musical: La Caja de Música
El instrumento de los organilleros es una caja de madera que contiene un cilindro con aproximadamente 1,200 puntillas. Este cilindro permite que el organillo interprete hasta ocho melodías distintas. Algunas de las canciones más populares que interpretan son:
- “Las Mañanitas”
- “Las Golondrinas”
- Canciones que narran historias de amor y desamor típicas de la cultura mexicana.
Localización y Estilo de Actuación
Los organilleros suelen ser fácilmente reconocibles por su uniforme beige y gorra de estilo tradicional. Normalmente, trabajan en parejas, principalmente en áreas emblemáticas de la ciudad como:
- Catedral Metropolitana
- Zócalo
- Coyoacán
- Roma
- Colonia Condesa
La Interacción con el Público
Una curiosidad interesante es que los organilleros a menudo incluyen un changuito de peluche en sus presentaciones. Este elemento es un vestigio de épocas pasadas cuando utilizaban monos amaestrados para atraer al público y facilitar la recopilación de propinas.
Un Patrimonio que Persiste
La música de los organilleros no es solo un entretenimiento, sino también una manifestación de la identidad cultural de México. Gracias a su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial, la música de manivela no solo es reconocida y celebrada, sino que también se están tomando medidas para preservar esta hermosa tradición.
Conclusión
Los organilleros son una parte vital del paisaje urbano de la Ciudad de México y un testimonio de la riqueza cultural del país. A través de su música, logran conectar generaciones y atraer tanto a locales como a turistas. Si deseas conocer más sobre esta increíble tradición, puedes investigar sobre la música de manivela y su historia.
La próxima vez que escuches el dulce sonido de un organillo en las calles de México, recuerda que detrás de cada melodía hay una historia que perdura a lo largo del tiempo.

