El Arsenal del CJNG: Armas de Última Generación y su Origen
El trágico operativo militar que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, también conocido como ‘El Mencho’, el 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, reveló la impresionante potencia de fuego utilizada por sus escoltas. Estos individuos, que intentaron frenar el avance de las fuerzas armadas, estaban armados con rifles diseñados para usos militares y operaciones especiales.
Las Armas en Poder de los Escoltas de ‘El Mencho’
Según información divulgada por la Fiscalía General de la República (FGR), los escoltas de ‘El Mencho’ contaban con un arsenal que incluye:
- Fusil Barrett calibre .50 (modelo M107A1): Este rifle es altamente valorado por su capacidad de perforar blindajes e incluso derribar aeronaves artilladas, haciéndolo un favorito entre los cárteles mexicanos.
- Fusil FN Herstal calibre 7.62×51 mm (modelo SCAR): Conocido por su uso en grupos de operaciones especiales, representa otra de las armas de última generación en su arsenal.
- Lanzagranadas LMT (modelo M-2032003): Esta adición al SCAR lo convierte en una unidad compleja, cara y altamente efectiva.
- Pistolas Colt calibre .38 Súper Auto (modelo Government): Cada escolta llevaba una, evidenciando la preparación militarizada de su grupo.
Durante su audiencia inicial, los sujetos identificados como Andrés ‘N’ y Genaro ‘N’ negaron la propiedad de estas armas, alegando que fueron “plantadas” por el ejército. A pesar de su defensa, no presentaron evidencia que desvirtuara las acusaciones en su contra.
El Suministro de Armas al CJNG desde EE.UU.
El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) se beneficia de un tráfico de armas que proviene principalmente de Estados Unidos. Este fenómeno ha sido documentado ampliamente, y según Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional (Sedena), de las 23,000 armas aseguradas durante la administración actual, alrededor del 80% tienen su origen en el mercado estadounidense.
Esta cifra es coherente con estimaciones de autoridades tanto mexicanas como agencias federales de EE.UU., que afirman que la mayoría de las armas recuperadas en escenas del crimen en México provienen de este país. Investigaciones recientes del International Consortium of Investigative Journalists han documentado que municiones calibre .50 son fabricadas en la planta Lake City Army Ammunition, que también produce cartuchos para las Fuerzas Armadas de EE.UU. Algunos de los casquillos recuperados de escenas de crimen, como en el ataque en Villa Unión, Coahuila, en 2019, tenían la marca “Lake City”.
Conclusión
La utilización de armas de guerra por parte de grupos delictivos en México, como el CJNG, plantea serios retos para la seguridad nacional. A medida que las autoridades luchan por desmantelar estas organizaciones, el flujo constante de armamento desde Estados Unidos se convierte en un factor crítico en esta problemática. La extraña intersección entre los cárteles mexicanos y los proveedores armamentistas plantea preguntas sobre la efectividad de las políticas de control de armas en la región.

