Impacto Devastador de la Borrasca Harry en el Norte de África
La noche del 19 de enero de 2026, el norte de África experimentó la llegada de borrasca Harry, un sistema de baja presión que se formó entre el canal de Cerdeña y la costa tunecina. Este fenómeno meteorológico, alimentado por un inusual contraste térmico entre el aire ártico y el calor mediterráneo, desató una serie de eventos climáticos extremos, especialmente en Libia.
La Tormenta de Arena y sus Efectos
La borrasca no solo trajo lluvia, sino también una tormenta de arena masiva que cubrió ciudades como Bengasi, Al Marj y Al Abyar con un denso manto de polvo. La visibilidad se redujo drásticamente, y los vientos sostenidos superaron los 80 km/h, alcanzando picos de hasta 100 km/h en puntos críticos como el Aeropuerto de Benina.
Consecuencias Trágicas
- Perdidas humanas : Al menos dos jóvenes fallecieron en Bengasi debido al colapso de estructuras debilitadas por los vientos.
- Heridos : Decenas resultaron lesionados por accidentes de tráfico y la caída de objetos metálicos.
- Problemas de salud : La calidad del aire se deterioró, llevando a una afluencia masiva de personas a hospitales con problemas respiratorios.
Respuestas de Emergencia
Ante la magnitud de la crisis, el Gobierno de Estabilidad Nacional (GNS) de Libia estableció un toque de queda para proteger a la población y minimizar riesgos en las carreteras. Escuelas y universidades suspendieron actividades, y los aeropuertos como Mitiga y Misrata se cerraron, dejando miles de pasajeros varados.
Impacto Estructural y Avances Tecnológicos
Las imágenes que circularon en redes sociales mostraron daños significativos en la infraestructura: torres de alta tensión dobladas y árboles centenarios derribados. La red eléctrica sufrió cortes que afectaron sectores críticos en medio de condiciones insalubres, complicando aún más la situación.

Impacto Regional en el Magreb
La magnitud de la borrasca Harry también se sintió en países vecinos, donde se registraron inundaciones históricas en Túnez y Argelia, con un saldo de al menos nueve muertos en la región. Las lluvias en Túnez fueron las más fuertes en los últimos 50 años, mientras Libia lidiaba con el polvo y el viento que arrastraban consigo la vida cotidiana.
Rumbo a la Recuperación
Tras el impacto de la borrasca, Libia se enfrenta ahora a un arduo proceso de recuperación. Se estima que los daños económicos en infraestructura y agricultura serán millonarios. Este evento también ha abierto un debate en la comunidad científica, que señala que tormentas de esta magnitud son cada vez más comunes debido a las anomalías térmicas en el Mediterráneo.
Un recordatorio de la feroz e indomable fuerza de la naturaleza, el paso de la borrasca Harry quedará grabado en la memoria de los libios, un momento en que el desierto se unió a la tormenta en un despliegue de poder climático sin parangón.

