Impacto Ambiental del Tren Maya en Quintana Roo: Llamado a la Acción
La construcción del Tren Maya, uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno federal de México, está generando preocupaciones significativas en relación con el medio ambiente. La asociación civil Sélvame Mx, liderada por Guillermo DChristy, ha documentado una serie de problemas que afectan gravemente los ecosistemas de la región, especialmente en el Tramo 5 Sur, donde se han reportado columnas dañadas que no solo comprometen la infraestructura, sino que también contaminan los acuíferos vitales de Quintana Roo.
Columnas Dañadas y Contaminación
Sélvame Mx ha registrado entre 12,000 y 15,000 columnas dañadas que sostienen el viaducto elevado del Tren. Estas estructuras han demostrado ser vulnerables, evidenciadas por un incidente en 2024, donde una columna se rompió, causando un derrame de cemento en un cuerpo de agua cercano. A pesar de los esfuerzos por limpiar el derrame, los residuos, herramientas y mangueras continúan presentes en la zona, lo que pone de manifiesto la falta de acción efectiva.
“Querían un tren, ahí está su tren. Ahora necesitamos proteger lo que nos queda”, afirmó DChristy, enfatizando la necesidad de prioritizar la conservación de la Selva Maya.
Efectos en el Acuífero y el Ecosistema
El Tramo 5 Sur del Tren Maya cruza por la caverna Garra de Jaguar, que alberga el acuífero subterráneo más importante de la región. Según DChristy, la contaminación por cemento ha afectado no solo la calidad del agua, sino que también representa una amenaza a la biodiversidad local. Esto se agrava por la preocupación de que las perforaciones puedan alterar el flujo de agua dulce y salada, un aspecto crítico para el sustento de la flora y fauna de la zona.
Inadecuada Planificación
Uno de los principales reclamos de Sélvame Mx es la falta de estudios adecuados sobre el impacto ambiental del Tren Maya. Las perforaciones y el uso de concreto con metales pesados han sido identificados como factores que modifican la estructura química del agua, provocando cambios en la transparencia de los cenotes locales.
- Contaminación: Cemento con metales pesados disueltos.
- Alteración: Posibles cambios en el flujo de acuíferos.
- Consecuencias: Biodiversidad en riesgo.
La efectividad de cualquier iniciativa de conservación es cuestionada por la dificultad para medir el impacto completo de la obra. DChristy ha señalado que “al perforar, ya estás creando una afectación en el lugar”, lo que resalta la necesidad de un enfoque más responsable hacia el desarrollo.
Llamado a la Acción
DChristy y Sélvame Mx hacen un llamado urgente al gobierno federal y a las autoridades ambientales para que tomen medidas inmediatas para mitigar los efectos de la obra en la Selva Maya. Es crucial salvaguardar lo que queda de este invaluable ecosistema, promoviendo acciones que incluyan:
- Evaluaciones ambientales exhaustivas.
- Remoción de residuos contaminantes.
- Protección de áreas críticas para la conservación de la biodiversidad.
El gobierno actual ha mostrado disposición para colaborar con organizaciones ambientales, lo que podría representar una oportunidad para corregir el rumbo del proyecto del Tren Maya y asegurar que se realice de manera sostenible.
Conclusión
La situación del Tren Maya es un caso paradigmático sobre cómo el desarrollo infraestructural puede chocar con la conservación ambiental. La voz de las organizaciones civiles como Sélvame Mx será fundamental para garantizar que se prioricen las acciones que beneficien a la Selva Maya y a sus ecosistemas en el futuro.
Para más información sobre cambio climático y conservación ambiental, visita UN Environment Programme y mantente informado sobre los esfuerzos globales para proteger nuestro planeta.

