Petróleos Mexicanos (Pemex) ha iniciado un importante operativo de emergencia en respuesta a un derrame de petróleo en Campeche. La situación fue desencadenada por una caída de presión en su red de tuberías submarinas, lo que llevó a la compañía a activar rápidamente protocolos de seguridad.
Accidente en el Golfo de México
El incidente se produjo el 10 de septiembre, a 46 millas náuticas de Ciudad del Carmen, donde personal del Activo de Extracción Cantarell detectó una fuga de aceite crudo. Esta fuga se originó en un sistema de tuberías que recolecta hidrocarburos de varias plataformas operativas, lo que causó que Pemex detuviera de inmediato la emanación hacia el Golfo de México.
Medidas de Contención y Reparación
Después de confirmar la pérdida de contención en las líneas que abarcan complejos como Ek-TA y Balam, la empresa estatal implementó cierres preventivos de forma inmediata. Pemex destacó que
“se realizaron actividades de despresurización del ducto y se aisló el área mediante el cierre de válvulas de seguridad”
, asegurando que no habría más flujos de aceite al mar.
En el mismo día, se enviaron embarcaciones especializadas al área del incidente, equipadas para realizar dispersión mecánica y para instalar barreras oleofílicas de contención. Un equipo de buceo industrial fue capaz de localizar el punto exacto de la falla, permitiendo el inicio de las labores de reparación en el lecho marino.
Coordinación con Autoridades Competentes
Para manejar esta crisis y asegurar la protección del personal y las instalaciones, Pemex activó al Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME). Este grupo también fue responsable de informar a la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) y a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), quienes ejecutarían una inspección al día siguiente del evento inicial.
Pemex estima que el proceso de reparación total de la infraestructura afectada culminará en los próximos días, mientras mantienen una flota de contingencia en las cercanías para recolectar cualquier remanente que pueda surgir durante las labores de reparación.

