Un año después de la trágica explosión de una pipa de gas ocurrida cerca del Puente de la Concordia, Jazlyn Azuleth, una niña que sufrió graves quemaduras durante el incidente, sigue luchando por su recuperación. A pesar de los avances en su tratamiento, su familia enfrenta el desafío de mantener la atención médica especializada en Estados Unidos, ya que le fue negada la visa necesaria para continuar su proceso de sanación.
El proceso de recuperación de Jazlyn
“Ha sido un año muy difícil para mí y para toda mi familia. Hemos pasado por muchas cosas en todo este año saliendo adelante juntos con el corazón”, expresó Cynthia Yazmín Carrillo, madre de Jazlyn.
Cynthia destacó que las rehabilitaciones han mostrado resultados positivos, aunque una de las manos de Jazlyn presenta complicaciones que requieren atención urgente. La niña es nieta de Alicia Matías Teodoro, quien falleció protegiéndola durante la explosión.
Recordando a las víctimas de la explosión en La Concordia
En el primer aniversario de la tragedia, familiares y amigos de las 32 personas que perdieron la vida en el accidente se reunieron para una misa conmemorativa. El siniestro también dejó a más de 60 personas con lesiones severas por quemaduras y causó considerables daños materiales, afectando a 24 hogares y 28 vehículos.
El evento fue una oportunidad para que los dolientes expresaran su dolor, señalando que el lugar aún emana tristeza. Uno de los familiares comentó:
“Cada que paso por aquí se siente un ambiente feo y procuro pasar y persignarme por todas aquellas personas que no lo lograron”, relató.
Exigen responsabilidad a conductores y operadores de vehículos
Durante la ceremonia, se hizo un llamado a la responsabilidad en la conducción, especialmente a quienes operan vehículos encargados de transportar sustancias peligrosas. Un familiar expresó:
“La responsabilidad es sumamente importante porque no se sabe cuántas vidas podamos perder o cuántas personas puedan ser afectadas”, afirmó.
Trauma y progreso tras la tragedia
El impacto de la explosión ha marcado la vida de los afectados y su comunidad, donde los árboles comenzan a brotar nuevamente, simbolizando un renovado sentido de esperanza.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha reportado la conclusión de 156 acuerdos reparatorios, superando los 481 millones de pesos en compensaciones; sin embargo, dos casos permanecen sin resolución, incluido el de Jazlyn.
La comunidad sigue unida en su proceso de sanación, recordando a los que se han ido mientras trabajan en la recuperación de sus vidas. Esta historia de resiliencia y lucha refleja la importancia de la prevención y la responsabilidad en el transporte de materiales peligrosos.

