Análisis del Proceso Interno en Morena para las Alcaldías de CDMX
La selección de los “coordinadores para la defensa de la transformación y la soberanía” en las 16 Alcaldías de la Ciudad de México representa un momento crucial para el partido Morena. Este proceso ha suscitado diversas opiniones y reflexiones entre los militantes, quienes analizan no solo las inscripciones de aspirantes sino también la confianza en el mecanismo de selección utilizado.
Desconfianza en el Proceso de Inscripción
Un destacado miembro de Morena señala que durante el proceso de inscripción hay una notable desconfianza. Muchos reconocidos líderes morenistas, que gozan de una buena reputación entre la ciudadanía, optaron por no participar. La razón principal: la falta de credibilidad en la legitimidad de las encuestas que determinarán a los candidatos. En varias Alcaldías, el temor de ser parte de un proceso considerado amañado ha llevado a figuras clave a no inscribirse. En palabras de este militante, “inscribirse sería legitimar un proceso en el cual no creen”.
Candidatos que no Merecen la Reelección
Internamente, se ha generado un debate sobre cuáles alcaldes del partido deberían mantenerse en el cargo. Existen indicios de que algunos actuales alcaldes no son bien vistos por sus propios compañeros, a pesar de que, por la marca Morena, podrían tener la posibilidad de ganar. Estos son algunos de los casos que se comentan:
- Javier López Casarín: Alcalde de Álvaro Obregón
- Janecarlo Lozano: Alcalde de Gustavo A. Madero
- Lourdes Paz: Alcaldesa de Iztacalco
- Aleida Alavez: Alcaldesa de Iztapalapa
Entre ellos, destaca el caso de Nancy Núñez de Azcapotzalco, quien se encuentra en un punto crítico. Su decepción proviene del respaldo que recibió Claudia Sheinbaum hacia la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio. Esta situación ha hecho que Núñez vea su futuro político hecho añicos, reflejando así la incertidumbre que permea el ambiente político.
Impacto en la Estrategia Electoral
La forma en que Morena maneje este proceso puede afectar profundamente su estrategia electoral. La percepción de un proceso interno justo y transparente podría influir en la movilización del voto, así como en la lealtad de sus militantes. Sin embargo, la falta de confianza en las encuestas y la frustración de figuras significativas podrían derivar en una desmotivación entre los votantes, un escenario que el partido deberá evitar a toda costa.
En consecuencia, el dilema al que se enfrenta Morena es claro: fortalecer su base interna y asegurar que los candidatos no solo sean representativos sino también confiables a los ojos de la ciudadanía. Esto se traduce en una necesidad urgente de revisar y posiblemente modificar los métodos de selección de candidatos, con el fin de garantizar una verdadera representación y voz para los militantes y votantes.

