La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ) se ha convertido en un espacio crucial donde se encuentran colectivas, familias de víctimas y personas procesadas, quienes buscan justicia y un trato ágil y justo por parte de las autoridades. Este organismo enfrenta a diario críticas por la negligencia e impunidad que se perciben en su gestión.
Motivos de las Protestas frente a la FGJ
En lo que va del año 2026, no se ha establecido un número exacto de protestas, sin embargo, cada semana se pueden observar manifestantes en busca de atención y respuestas de la FGJ. Estas movilizaciones abordan una variedad de temáticas, incluyendo la búsqueda de personas desaparecidas, feminicidios, y la violencia de género.
Las demandas también abarcan la denuncia de corrupción, omisiones y el retraso en el acceso a información sobre las investigaciones, lo que genera un sentimiento de desconfianza hacia la entidad.
Recientemente, las protestas han tomado un giro más confrontativo, especialmente por parte de colectivos trans que exigen un tratamiento digno y que las investigaciones sobre el transfeminicidio sean abordadas conforme a la ley. Victoria Sámano, líder del colectivo trans “Lleca”, criticó la falta de comunicación con la fiscalía y resaltó que los recientes casos de transfeminicidios no han sido investigados bajo este marco legal.
“No sabemos por qué la fiscalía ha dejado de mantener estas mesas de diálogo, que eran fundamentales para el seguimiento de los casos de transfeminicidio”, expresó Sámano.
Además, destacó que el tipo penal de transfeminicidio se implementó hace dos años y se creó una unidad dedicada a ello dentro de la fiscalía, pero su funcionamiento y efectividad son cuestionables.
Por otro lado, la FGJ también ha sido escenario de protestas por despojo de vivienda, en particular en la colonia del Valle, en la Alcaldía Benito Juárez, donde se han realizado mesas de negociación con víctimas de este delito.
Otros Motivos de Movilización
Las manifestaciones incluyen denuncias sobre abuso policial, detenciones arbitrarias y otras violaciones a los derechos humanos que afectan a la ciudadanía. Estas expresiones de descontento suelen traducirse en bloqueos viales en avenidas clave como Doctor Río de la Loza, Balderas y Niños Héroes, así como en las cercanías de Ciudad Judicial.
Mientras la FGJ sigue siendo un lugar de encuentro para quienes buscan justicia, la necesidad de un cambio y un enfoque más sensible a las demandas de la sociedad parece más urgente que nunca. La interacción entre las autoridades y los colectivos de víctimas será fundamental para restaurar la confianza y garantizar que se respeten los derechos de todos los ciudadanos.

