López Obrador cuestiona pruebas de Estados Unidos contra Rocha Moya
El expresidente Andrés Manuel López Obrador ha hecho fuertes acusaciones hacia las autoridades de Estados Unidos, asegurando que han utilizado “pruebas hechizas” para formular acusaciones contra Rubén Rocha Moya, actual gobernador con licencia de Sinaloa, y el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez. Esta declaración se encuentra contenida en su más reciente libro, donde López Obrador plantea una enérgica defensa del funcionario sinaloense.
“El gobierno de Estados Unidos ha recurrido a calumnias y a la fabricación de expedientes que carecen de fundamento.”
El contexto del caso de Rocha Moya
Los señalamientos se originan en una solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada por las autoridades estadounidenses. En respuesta a estas acusaciones, López Obrador sostiene que los documentos utilizados como base para estos reclamos son falsos y carecen de evidencia sólida.
El mandatario sinaloense se vio en la necesidad de solicitar licencia en mayo, pero a finales de agosto, reanudó sus funciones tras indicar que las investigaciones realizadas en México no habían hallado pruebas que lo vincularan a actividades delictivas.
Investigaciones y hallazgos del gobierno mexicano
La Fiscalía General de la República (FGR) de México también formó parte de la investigación tras la solicitud de extradición estadounidense. En julio, la FGR declaraba que, hasta el momento, no había descubierto información que relacionara a Rocha Moya con el Cártel de Sinaloa.
Este escenario llevó a la Secretaría de Gobernación a manifestar que las autoridades de Estados Unidos no habían proporcionado las pruebas requeridas que fundamentaran las acusaciones contra el gobernador sinaloense.
Reacción de López Obrador y la situación actual del expediente
En ese contexto, Andrés Manuel López Obrador decidió incluir su evaluación del caso en su nuevo libro, en el que se posiciona en defensa de Rocha Moya. Las investigaciones continúan, y el intercambio de información entre las autoridades mexicanas y estadounidenses sigue siendo un proceso activo, en medio de un clima de creciente tensión entre ambas naciones.
La situación actual coloca a Rocha Moya y a sus colaboradores en el centro de una controversia que aún está lejos de resolverse, mientras se aguarda por más información que aclare las acusaciones en su contra.

