Comerciantes del Centro Histórico Demandando Seguridad Ante Movilizaciones
Un grupo de comerciantes, empresarios y trabajadores independientes en el Centro Histórico de la Ciudad de México ha hecho un llamado urgente a las autoridades locales y federales para que se establezcan medidas de seguridad durante las próximas jornadas de actos políticos y marchas programadas del 26 de septiembre al 2 de octubre. La preocupación principal es que estas movilizaciones podrían afectar negativamente tanto la seguridad de los ciudadanos como el funcionamiento de los negocios en la zona.
Lecciones del Pasado: Riesgos de Saqueos y Agresiones
Gerardo López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y al Empresa Familiar (ConComercioPequeño SC.), recordó que el año pasado se vivieron situaciones de violencia y saqueos que impactaron gravemente al comercio establecido en estas fechas. Los comerciantes temen que se repita esta situación, lo que podría poner en riesgo la estabilidad económica de la área.
Impacto Económico en el Centro Histórico
López Becerra destacó que las movilizaciones programadas generarían nuevas afectaciones a la actividad económica, amenazando las fuentes de empleo de más de 170 mil trabajadores que operan en aproximadamente 30 mil establecimientos en las inmediaciones del Zócalo capitalino. “El derecho a protestar es fundamental, sin embargo, también es crucial proteger el derecho al trabajo y la seguridad de los ciudadanos”, enfatizó.
La Necesidad de Protocolos de Seguridad
El representante del sector insistió en que es indispensable que se implementen protocolos de seguridad para equilibrar la libertad de manifestación y la continuidad de las actividades económicas. “No estamos en contra de las manifestaciones ni de la libertad de expresión; estamos en contra de que la protesta se convierta en un obstáculo para quienes necesitan abrir sus negocios diariamente”, dijo.
- Establecimiento de rutas de movilidad seguras durante las protestas.
- Accesos seguros para garantizar la entrada y salida de los comerciantes.
- Vigilancia permanente para prevenir actos de vandalismo y agresiones.
- Mecanismos de coordinación para minimizar los cierres indiscriminados que paralizan la economía local.
López Becerra enfatizó que los pequeños comercios, restaurantes y otros servicios dependen directamente de la afluencia de consumidores y de un entorno seguro para operar. “En esos días, que incluyen eventos conmemorativos significativos como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y actividades feministas, las autoridades deben actuar de manera proactiva”, concluyó.

