Investigación en curso sobre vínculos delictivos con el fútbol en Edomex
Recientemente, la Fiscalía del Estado de México ha puesto la atención en una sorprendente situación que involucra a integrantes de ACME, una organización con antecedentes delictivos. Las indagatorias están relacionadas con un partido denominado “Gran Revancha” que se llevó a cabo el fin de semana, generando un escándalo al descubrirse que contaba con el patrocinio de grupos implicados en actividades criminales como extorsiones, homicidios, robo de agua y despojos.
Un evento futbolístico polémico
El partido amistoso se celebró en el estadio Agustín “Coruco” Díaz, situado en Zacatepec, y culminó en una pelea campal que involucró tanto a jugadores dentro de la cancha como a aficionados en las gradas. Este hecho ha desatado una ola de críticas y ha dejado en evidencia no solo la falta de control en eventos deportivos, sino también la infiltración de la criminalidad en el mundo del deporte.
Patrocinadores cuestionados
El equipo “América Buenavista”, que representa a Cuautitlán y que lucía el insignia de la Federación Unida 22 de Octubre, es un actor clave en esta trama. Esta organización, objeto de investigaciones por parte de la Fiscalía, es señalada por la explotación ilícita de pozos de agua en Chicoloapan, así como por despojos en diversos municipios, incluyendo Chalco, Ecatepec y Nezahualcóyotl.
- Despojos en Ecatepec
- Robos de agua en Chicoloapan
- Extorsiones en Naucalpan y Atizapán
- Homicidios vinculados a actividades delictivas
Además, la Alianza de Autotransportistas, Comerciantes y Anexas de México (ACME) ha sido identificada como otro patrocinador del equipo. Esta agrupación es conocida por su amplio historial de actividades ilícitas, que incluyen el cobro de piso a comerciantes en diversas localidades como Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli.
Un árbitro mundialista en medio de la controversia
El encuentro que atrajo la atención mediática contó con la participación del árbitro mundialista César Arturo Ramos Palazuelos, cuya presencia ha generado aún más preguntas sobre la legitimidad de dicho evento y la capacidad de las autoridades deportivas para frenar la corrupción en el ámbito futbolístico.
La Fiscalía del Estado de México continúa su investigación con el objetivo de desmantelar estas redes delictivas que se infiltran en el deporte y afectan la seguridad y bienestar de la comunidad. A medida que los detalles de este caso se vayan revelando, la relación entre el deporte y la criminalidad se vuelve un tema de creciente preocupación para la sociedad.

