Desde hace meses, habitantes de cientos de colonias del Área Metropolitana de Guadalajara denuncian que reciben agua turbia, con sedimentos, coloración anormal y malos olores.
La crisis escaló en octubre. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció el 6 de octubre que la ciudad enfrentaba una crisis de calidad del agua “como nunca antes”. Cinco días después, alrededor de 10 mil personas marcharon desde La Minerva hasta Casa Jalisco para exigir agua limpia.
La movilización terminó con enfrentamientos entre policías y un grupo de manifestantes, uso de gas lacrimógeno y chorros de agua, personas lesionadas y 39 detenidos, según las autoridades estatales.
Para este martes 13 de octubre, 32 de esas personas habían sido liberadas y siete habían sido trasladadas al complejo penitenciario de Puente Grande.
Mientras se define su situación jurídica y se investigan posibles abusos policiales, Guadalajara se prepara para otro cambio: a partir del jueves 15 de octubre comenzará un programa de rotación del suministro que afectará a 627 colonias durante los próximos meses.
Siete personas siguen detenidas tras la marcha
La Fiscalía de Jalisco informó que 32 de las 39 personas detenidas durante los hechos del domingo fueron liberadas dentro del plazo legal y que otras siete fueron trasladadas a Puente Grande.
A seis de ellas la Fiscalía les atribuye lesiones dolosas contra policías y a una más, desobediencia o resistencia de particulares. Se trata de acusaciones que deberán ser determinadas por un juez.
Familiares y organizaciones de derechos humanos han cuestionado el desarrollo de las detenciones y denunciado incomunicación, falta de información y presuntos golpes contra algunas de las personas arrestadas.
También existe una diferencia sobre el número total de detenidos. Mientras el gobierno de Jalisco mantiene la cifra oficial de 39, organizaciones civiles reportaron inicialmente más de 50 personas arrestadas durante y después de los enfrentamientos.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco abrió una investigación y recibió al menos cinco quejas contra policías estatales por presuntos abusos de autoridad.
Amnistía Internacional, por su parte, condenó el uso de la fuerza contra personas que participaban en la protesta, pidió esclarecer el número de detenidos y llamó a investigar posibles violaciones a derechos humanos.
Qué dicen Lemus y los manifestantes sobre los enfrentamientos
Las versiones sobre lo ocurrido afuera de Casa Jalisco son distintas.
Pablo Lemus afirmó que la marcha transcurrió pacíficamente durante varias horas, pero que al llegar al inmueble intervino un grupo de aproximadamente 400 personas, varias de ellas encapuchadas, que portaban piedras, tubos, martillos, petardos con clavos y otros objetos.
El gobernador atribuyó a ese grupo el inicio de los enfrentamientos, pidió revisar los videos de lo ocurrido y aseguró que también deberán investigarse posibles excesos de los policías.
La versión de organizaciones civiles y de algunos participantes es distinta. Sostienen que hubo detenciones arbitrarias y un uso desproporcionado de la fuerza contra personas que no participaban en las agresiones.
Durante los enfrentamientos se utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos. El gas alcanzó también a personas que permanecían en la manifestación.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó públicamente la actuación de las autoridades estatales y pidió explicaciones a Lemus.
“Una cosa es contener y otra reprimir”, señaló al referirse al uso de agua y gases contra los manifestantes.
El problema del agua empezó mucho antes de la marcha
La protesta del 11 de octubre fue el punto de mayor tensión de una crisis que llevaba meses desarrollándose.
Entre enero de 2025 y enero de 2026 se acumularon más de mil reportes relacionados con agua sucia o turbia en cientos de colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.
En marzo de 2026, el SIAPA reconoció una situación atípica en el Sistema Antiguo de Abastecimiento, una infraestructura que funciona desde 1956 y conduce agua hacia la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle.
Según el organismo, desde diciembre de 2025 había detectado un deterioro significativo en la calidad del agua que ingresaba al canal de Las Pintas, incluida la presencia de sólidos suspendidos y caudales con características de aguas residuales.
Las quejas ciudadanas continuaron durante los siguientes meses.
Hubo protestas, recolección de muestras independientes, exigencias para emitir una alerta sanitaria y presión para compensar a las colonias afectadas. El gobierno estatal terminó aprobando descuentos de hasta 80% en la tarifa del agua para algunos usuarios afectados.
La situación volvió a agravarse a principios de octubre.
El 5 de octubre, habitantes de colonias como El Sauz y Lomas del 4 bloquearon vialidades para exigir una solución. Un día después, Lemus reconoció públicamente la magnitud de la crisis y anunció cambios en el sistema de abastecimiento.
¿Por qué está llegando agua sucia a Guadalajara?
Una parte importante del problema está en el llamado Sistema Antiguo de Abastecimiento.
De acuerdo con el SIAPA, el canal de Las Pintas ha recibido caudales con características de aguas residuales y una cantidad inusual de contaminantes y sólidos suspendidos, dificultando los procesos normales de potabilización de la Planta Miravalle.
El propio gobierno estatal ha reconocido además años de rezago en infraestructura y falta de inversiones suficientes para modernizar el sistema.
Sin embargo, el origen exacto de todas las descargas sigue siendo parte del debate. El gobierno de Tlajomulco, por ejemplo, ha rechazado que ese municipio sea responsable del deterioro del canal y ha pedido verificar técnicamente los puntos señalados.
La crisis, por tanto, no puede explicarse únicamente por un episodio reciente: involucra contaminación de fuentes, infraestructura antigua, problemas de potabilización y años de rezago en el sistema hidráulico metropolitano.
Habrá tandeos en 627 colonias desde el 15 de octubre
La solución inmediata elegida por el gobierno estatal es dejar de utilizar temporalmente parte del agua proveniente de Las Pintas y del antiguo sistema Chapala para mejorar la calidad del líquido que llega a la Planta Miravalle.
El problema es que retirar esa fuente también reduce el volumen disponible.
Por eso, el SIAPA implementará desde el jueves 15 de octubre un Programa de Rotación del Servicio de Agua Limpia en 627 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara.
Las colonias fueron divididas en siete zonas abastecidas desde la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle y representan aproximadamente 42% de la cobertura del SIAPA.
Cada zona tendrá entre dos y tres días por semana con modificaciones en el servicio.
El SIAPA señala que no necesariamente serán cortes totales: habrá reducción de presión y, dependiendo de la zona y las condiciones de la red, podrían registrarse interrupciones de hasta 24 horas.
El esquema permanecerá, en una primera etapa, hasta marzo de 2027.
Las colonias abastecidas por otras fuentes no forman parte del programa.
El nuevo acueducto y la discusión sobre cuánto costará
La solución de largo plazo propuesta por Lemus es sustituir parte de la infraestructura actual con un nuevo Acueducto Chapala-Guadalajara.
El proyecto contempla una conducción de aproximadamente 31 kilómetros y una inversión inicial cercana a los 12 mil millones de pesos.
La propuesta enviada al Congreso plantea un esquema de construcción, mantenimiento y operación mediante el cual una empresa privada realizaría la infraestructura y el estado efectuaría pagos durante un periodo de entre 20 y 25 años.
Lemus sostiene que el modelo no significa privatizar el agua, no provocará un aumento de tarifas y no constituye deuda pública en los términos tradicionales.
La oposición cuestiona esa interpretación.
Legisladores de Morena, Hagamos, Futuro y PT calculan que, al sumar los pagos durante toda la vigencia del contrato, el compromiso financiero podría superar los 39 mil millones de pesos a 20 años o los 48 mil millones a 25 años.
Es importante distinguir ambas cifras: cerca de 12 mil millones corresponden al costo estimado de la infraestructura; los 39 mil o 48 mil millones son cálculos opositores sobre lo que terminaría pagando el estado durante toda la vida del contrato.
¿El proyecto implica deuda?
Ese es otro de los puntos todavía sin aclarar.
Claudia Sheinbaum aseguró que Jalisco solicitó apoyo a la Secretaría de Hacienda porque una parte del proyecto contemplaría un esquema financiero relacionado con deuda.
Lemus sostiene, en cambio, que el modelo planteado para el acueducto no debe contabilizarse como deuda pública.
La Federación ha dicho que está dispuesta a participar en una solución para el abastecimiento de agua de Guadalajara, pero Sheinbaum ha rechazado cualquier esquema que implique privatizar el servicio.
El modelo financiero deberá ahora ser revisado por el Congreso de Jalisco y discutido también con autoridades federales y la Comisión Nacional del Agua.
¿Qué han encontrado los estudios sobre el agua?
También existen diferencias entre los análisis oficiales y los estudios ciudadanos.
La Secretaría de Salud de Jalisco ha señalado que sus monitoreos no han encontrado un incremento atípico de enfermedades asociado al suministro ni evidencia generalizada de contaminantes que represente una emergencia sanitaria.
A pesar de ello, las propias autoridades han recomendado evitar utilizar agua de la llave para beber, cocinar o lavarse los dientes en las zonas afectadas.
Por otro lado, un ejercicio independiente realizado con participación de organizaciones civiles y especialistas vinculados al ITESO analizó 42 muestras recolectadas en 27 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara.
En algunas de ellas se reportaron bacterias de origen fecal, ausencia o niveles insuficientes de cloro y presencia de distintos metales.
Los resultados no permiten concluir que toda el agua distribuida en Guadalajara tenga esos contaminantes, pero sí muestran problemas en puntos específicos y han alimentado las exigencias para que las autoridades publiquen información más detallada por colonia.
Qué sigue con la crisis del agua en Guadalajara
El primer cambio inmediato comenzará este jueves 15 de octubre, cuando entren en vigor los tandeos en las 627 colonias incluidas en el programa del SIAPA.
Paralelamente, el Congreso de Jalisco deberá analizar el proyecto y el esquema financiero del nuevo acueducto Chapala-Guadalajara.
También quedan pendientes la situación jurídica de las siete personas trasladadas a Puente Grande, las investigaciones sobre posibles abusos policiales durante la marcha y la definición de la participación del gobierno federal en las obras hidráulicas.
La crisis empezó como un problema de calidad del agua, pero en cuestión de meses se convirtió también en un conflicto político, financiero y de derechos humanos.
Y todavía quedan dos preguntas centrales por resolver: cuánto tardará Guadalajara en volver a recibir agua limpia de manera regular y cuánto terminará costando sustituir la infraestructura que durante décadas abasteció a la ciudad.
FAQs
¿Cuándo empiezan los tandeos de agua en Guadalajara?
El programa de rotación del SIAPA comienza el jueves 15 de octubre de 2026 y permanecerá, en una primera etapa, hasta marzo de 2027.
¿Cuántas colonias de Guadalajara tendrán tandeos?
El programa incluye 627 colonias divididas en siete zonas abastecidas por la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle.
¿Cuántas personas fueron detenidas en la marcha por el agua?
La cifra oficial de la Fiscalía de Jalisco es de 39 personas. Para el 13 de octubre, 32 habían sido liberadas y siete habían sido trasladadas a Puente Grande.
¿Por qué sale agua sucia en Guadalajara?
El SIAPA ha identificado deterioro y descargas con características de aguas residuales en el Sistema Antiguo de Abastecimiento y el canal de Las Pintas. A ello se suman problemas de infraestructura y potabilización.

