Los gemelos Flores: del secuestro de Pedro a la caída de El Chapo y El Mayo
Antes de convertirse en testigos clave contra los líderes del Cártel de Sinaloa, Pedro y Margarito Flores fueron distribuidores de drogas a gran escala en Estados Unidos. El primer episodio de la docuserie La caída de El Mayo, disponible en Netflix desde el 29 de octubre de 2026, reconstruye un episodio decisivo en su relación con Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada: el secuestro de Pedro en México y el encuentro que llevó a los hermanos hasta la cúpula del cartel.
Los gemelos, nacidos en el barrio de Little Village, en Chicago, admitieron haber transportado más de 60 toneladas de cocaína, heroína y metanfetamina. Años después, su colaboración con las autoridades estadounidenses contribuyó a formular acusaciones contra más de 50 narcotraficantes, entre ellos Guzmán y Zambada.
El secuestro de Pedro Flores y la intervención de El Chapo
Según el relato de Margarito en la serie, el conflicto comenzó en 2005, tras una disputa con su proveedor Guadalupe Ledesma. Ledesma sostenía que los hermanos le debían 10 millones de dólares; en ese contexto, Pedro fue raptado en México. Lo esposaron, le cubrieron la cabeza y lo trasladaron en una camioneta a un sitio donde permaneció retenido durante semanas.
Margarito decidió buscar directamente a Joaquín “El Chapo” Guzmán. Viajó en una avioneta hasta Sinaloa y, ante hombres armados, le explicó que los gemelos no debían el dinero reclamado. Para respaldar su versión, mostró registros de los pagos que, según dijo, habían realizado al cartel.
“Podría matarte a ti y a tu hermano ahora mismo y seguir con mi día”, recuerda Margarito que le advirtió Guzmán.
La conversación tomó otro rumbo cuando el capo preguntó si los hermanos eran idénticos. Margarito respondió que sí y bromeó con que Pedro era “un poco más feo”. La ocurrencia hizo reír a Guzmán, quien, de acuerdo con el testimonio presentado en la docuserie, acababa de perder a su propio hermano y dijo que ningún dinero justificaba perder a un familiar.
El Chapo ordenó liberar a Pedro a cambio de 10.000 dólares, muy por debajo de los 10 millones que Ledesma exigía. Luego pidió a Margarito que consiguiera una grabación de su proveedor hablando del supuesto adeudo. Cuando escuchó el audio, habría concluido que Ledesma le había mentido. La serie y los relatos anteriores de Margarito sostienen que el hombre fue asesinado poco después por orden de Guzmán.
El encuentro de los gemelos Flores con El Mayo Zambada
Días después de la liberación de Pedro, los hermanos fueron llevados a Culiacán para conocer a Ismael “El Mayo” Zambada. Margarito describe una propiedad rodeada por altos muros y custodiada por una docena de hombres armados. Entre ellos reconoció al hombre del sombrero.
Zambada los recibió con una mezcla de sorpresa y humor: dijo que por fin conocía a los famosos gemelos y comentó lo difícil que era distinguirlos. Después preguntó cuánto movían. Al conocer el volumen, según la narración de Margarito, admitió que él mismo había intentado alcanzar una operación de esa escala en Estados Unidos sin lograrlo.
El Mayo los presentó ante los demás como hombres excepcionales. Durante la visita también les mostró sus toros suizos, que, según el relato, había comprado por cerca de un millón de dólares. La escena dibuja la imagen de un jefe ligado al campo y al ganado, lejos de la ostentación nocturna.
Para los Flores, aquel encuentro marcó el paso de distribuidores a socios de la organización. Margarito describe una diferencia de estatus entre pertenecer al círculo de Guzmán y ser considerado parte del equipo de Zambada, cuya influencia —según su testimonio— se ejercía con discreción.
La guerra interna y la cooperación con Estados Unidos
La docuserie sitúa el cambio de los gemelos en medio de la ruptura entre las facciones de El Chapo y El Mayo y la organización de los hermanos Beltrán Leyva. El conflicto se agravó después de la detención de Alfredo Beltrán Leyva, conocido como “El Mochomo”, y del asesinato de Edgar Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán, en Culiacán.
Los Flores trabajaban para ambos lados y quedaron expuestos a las consecuencias de la disputa. Margarito cuenta que recibieron una advertencia transmitida por un teniente de Zambada: si aceptaban siquiera un gramo de cocaína de los Beltrán Leyva, pagarían con la vida. Él respondió que había entendido el mensaje.
En ese escenario, los hermanos contactaron a las autoridades estadounidenses y aceptaron cooperar. Durante meses siguieron operando mientras grababan conversaciones con narcotraficantes. Entre ellas, la serie menciona una llamada en la que Guzmán negociaba el precio de un cargamento de heroína destinado a Chicago. No lograron, en cambio, que Zambada utilizara un teléfono: Margarito lo describe como demasiado cauteloso para hacerlo.
El 30 de noviembre de 2008, Pedro y Margarito se entregaron a las autoridades de Estados Unidos. Su colaboración contribuyó a llevar información sobre las estructuras del Cártel de Sinaloa ante los investigadores y los tribunales. Fueron condenados a 14 años de prisión y cumplieron 12. La historia que la docuserie reconstruye muestra cómo el secuestro de Pedro acercó a los gemelos a los jefes del cartel, antes de que su cooperación ayudara a exponerlos.

