UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática comenzaron conversaciones para organizar competiciones internacionales fuera de FIFA en medio de la presión para que Gianni Infantino deje la presidencia. Estados Unidos, Canadá, Centroamérica y el Caribe también exigieron cambios; México quedó como la única federación de Concacaf que respaldó públicamente al dirigente.
La crisis dentro del futbol mundial dio este lunes un nuevo paso y ya amenaza directamente el poder de la FIFA.
UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol (AFC) comenzaron conversaciones preliminares para estudiar la creación de nuevas competiciones internacionales entre sus selecciones ante la posibilidad de mantener un boicot contra los torneos organizados por FIFA.
Las tres confederaciones reúnen a 142 asociaciones nacionales, por lo que una eventual coordinación entre Europa, Asia, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe podría crear por primera vez una alternativa internacional de enorme tamaño fuera de las competiciones administradas por FIFA.
De acuerdo con Reuters, las confederaciones están analizando la posibilidad de organizar torneos entre ellas para que sus selecciones puedan continuar compitiendo mientras persista la crisis con la dirigencia de FIFA.
The Guardian reportó además que ya existen conversaciones preliminares sobre cómo podrían organizarse esas nuevas competencias.
No existe todavía un torneo rival anunciado formalmente ni un calendario definido, pero la posibilidad dejó de ser solamente una amenaza política y comenzó a ser analizada como una alternativa concreta.
UEFA, Concacaf y Asia aumentan la presión sobre Infantino
El movimiento ocurre después de que los presidentes de UEFA, Concacaf y AFC publicaran este lunes una carta abierta en la que lanzaron una de las críticas más duras hasta ahora contra Gianni Infantino.
Aleksander Ceferin, presidente de UEFA; Victor Montagliani, presidente de Concacaf; y Sheikh Salman bin Ibrahim Al Khalifa, presidente de la AFC, acusaron al dirigente de FIFA de haber roto la confianza de las federaciones mediante “engaño”.
La carta cuestiona directamente la manera en la que Infantino ha ejercido el poder dentro del organismo.
“El liderazgo en el futbol no es una posesión”, señalaron las tres confederaciones.
También acusaron al presidente de FIFA de colocarse por encima del colectivo que le otorgó autoridad y afirmaron que el futbol necesita “un liderazgo que sirva al futbol, no que busque controlarlo”.
Las confederaciones exigen además una investigación completamente independiente sobre las decisiones tomadas alrededor del fallido proyecto FIFA Forward Enterprise y piden que FIFA no tenga participación en esa revisión.
Aunque la carta no exige expresamente la renuncia de Infantino, fuentes cercanas a las conversaciones dijeron a Reuters que sus dirigentes ven el pronunciamiento como una oportunidad para que el presidente de FIFA abandone el cargo antes del proceso electoral de 2027.
The Guardian reportó que las tres confederaciones impulsarán su salida y que ya comenzaron las conversaciones para encontrar una alternativa de liderazgo.
¿Podrían organizar torneos sin FIFA?
La amenaza es especialmente relevante porque UEFA, Concacaf y AFC representan conjuntamente a 142 federaciones nacionales.
Europa tiene 55 asociaciones; Asia, 46, y Concacaf, 41.
En conjunto representan aproximadamente dos terceras partes de las 211 asociaciones que integran actualmente FIFA.
Si las tres confederaciones decidieran coordinar sus calendarios y crear competiciones internacionales propias, tendrían suficiente alcance deportivo para organizar torneos con algunas de las selecciones más importantes del mundo sin que FIFA fuera directamente responsable de ellos.
Por ahora, las conversaciones se encuentran en una etapa preliminar.
Reuters confirmó que los tres organismos están investigando la posibilidad de organizar competiciones entre ellos para permitir que sus jugadores y selecciones sigan participando en torneos internacionales durante la crisis.
The Guardian señaló que incluso se están buscando alternativas para algunas competencias próximas ante la amenaza de UEFA de no participar en torneos FIFA.
Eso no significa todavía que exista una “nueva Copa del Mundo” ni que FIFA vaya a desaparecer, pero sí supone una amenaza inédita para su monopolio sobre las principales competiciones internacionales de selecciones.
Estados Unidos y Canadá se suman a la rebelión
Horas después del pronunciamiento de las tres confederaciones llegó otro mensaje especialmente importante desde Concacaf.
US Soccer y Canada Soccer, junto con la Caribbean Football Union (CFU) y la Unión Centroamericana de Futbol (UNCAF), publicaron una declaración conjunta para exigir cambios dentro de FIFA.
“Estamos unidos, junto con nuestros colegas de todo el mundo, para pedir un cambio significativo que fortalezca la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas de FIFA”, señalaron.
El pronunciamiento tiene un peso especial porque Estados Unidos y Canadá fueron, junto con México, los tres países organizadores de la Copa del Mundo de 2026.
Sin embargo, esta vez los tres anfitriones no se encuentran del mismo lado.
Estados Unidos y Canadá respaldaron públicamente las exigencias de cambios dentro de FIFA.
México respaldó a Gianni Infantino.
México queda solo dentro de Concacaf
La postura de la Federación Mexicana de Futbol adquirió una dimensión mucho mayor después de los comunicados publicados este lunes.
US Soccer y Canada Soccer no se pronunciaron solos.
Su declaración fue firmada también por la Caribbean Football Union y UNCAF, los organismos que agrupan respectivamente a las federaciones del Caribe y Centroamérica.
En conjunto, esos bloques abarcan 40 de las 41 asociaciones que pertenecen a Concacaf.
La excepción es México.
Días antes, la Federación Mexicana de Futbol publicó un comunicado en el que manifestó su respaldo al liderazgo de Gianni Infantino.
“La FMF respalda el liderazgo del presidente Infantino para seguir impulsando el desarrollo del futbol”, señaló entonces la Federación.
La decisión colocó al futbol mexicano en una posición contraria no solamente a UEFA y AFC, sino también a la dirigencia de su propia confederación y, ahora, a prácticamente todo el bloque regional.
Mientras Estados Unidos, Canadá, Centroamérica y el Caribe reclaman cambios en la gobernanza de FIFA, México permanece como el único miembro de Concacaf que ha expresado públicamente su apoyo a Infantino.
La decisión de la FMF cobra un costo político
El respaldo mexicano ya había causado polémica cuando fue publicado porque Concacaf había adoptado previamente una postura crítica frente a la dirigencia de FIFA.
La distancia se volvió todavía más evidente este lunes.
México comparte confederación con Estados Unidos y Canadá y apenas semanas atrás terminó de organizar junto con ambos países la Copa del Mundo de 2026.
Ahora, las tres federaciones anfitrionas aparecen divididas en uno de los mayores conflictos políticos que enfrenta FIFA en años.
Estados Unidos y Canadá reclaman reformas.
Concacaf exige rendición de cuentas.
UEFA y AFC se sumaron a la ofensiva.
México decidió respaldar a Infantino.
La decisión también genera preguntas sobre quién tomó la determinación dentro de la FMF y hasta qué punto fue consultada con los clubes que forman parte de la estructura del futbol mexicano.
Hasta ahora, la Federación no ha anunciado un cambio en su postura después de los nuevos pronunciamientos internacionales.
FIFA responde y defiende a Infantino
FIFA, por su parte, ha cerrado filas alrededor de su presidente.
El organismo denunció lo que calificó como un esfuerzo “concertado y continuo” para desacreditar a Infantino y sostuvo que cualquier intento de modificar su liderazgo debe realizarse mediante los mecanismos establecidos en los estatutos de FIFA.
El presidente todavía mantiene apoyos importantes.
La Confederación Africana de Futbol (CAF) respaldó a Infantino en nombre de sus 54 asociaciones, mientras que Argentina, Paraguay, Ecuador y Bolivia también han manifestado públicamente su apoyo.
Reuters señala que cerca de 70 de las 211 federaciones de FIFA han expresado públicamente su intención de votar nuevamente por Infantino, aunque alrededor de una docena han retirado respaldos previos o anunciado que ya no votarían por él.
La Confederación Sudamericana (Conmebol) también ha defendido que cualquier disputa se resuelva dentro de los mecanismos institucionales de FIFA.
¿Está realmente en peligro la FIFA?
Por ahora, FIFA no enfrenta una desaparición inmediata.
Tampoco existe formalmente una organización internacional que pretenda sustituirla.
Pero la amenaza actual es considerablemente mayor que hace apenas unos días.
Tres de las seis confederaciones continentales están confrontando públicamente a su presidente; UEFA mantiene abierta la posibilidad de boicotear competiciones FIFA; dirigentes del futbol internacional buscan alternativas a Infantino y ya comenzaron conversaciones sobre competiciones que podrían celebrarse sin la participación directa del organismo mundial.
Las 142 federaciones pertenecientes a UEFA, AFC y Concacaf representan aproximadamente el 67% de los miembros de FIFA.
Si las tres organizaciones lograran mantener una posición común y trasladarla del terreno político al deportivo, FIFA enfrentaría una fractura capaz de alterar por completo la estructura con la que se ha organizado el futbol internacional durante décadas.
La crisis dejó así de girar únicamente alrededor de Gianni Infantino.
La pregunta ahora es hasta dónde están dispuestas a llegar las confederaciones para obligar a un cambio en FIFA y qué ocurrirá con las federaciones que, como México, decidieron permanecer del lado del presidente.

