Alejandro Moreno y la controversia de la calumnia en el INE: ¿censura o cumplimiento de la ley?
La reciente decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) de ordenar la eliminación de ciertas publicaciones del líder del PRI, Alejandro Moreno, ha desatado un intenso debate sobre la calumnia en la política mexicana. Moreno denuncia censura, pero lo que está en juego es una ley que el mismo partido estableció en 2014.
Las raíces de la controversia
En el centro del conflicto se encuentra la legislación sobre calumnias que el PRI aprobó durante su periodo de mayoría. Esta norma, que Moreno cita como una forma de censura, fue impulsada precisamente por su partido cuando ocupaba el poder. Según el consejero electoral Arturo Castillo, "el INE no protege a partidos ni gobiernos; está aplicando la ley que ustedes mismos aprobaron".
La respuesta del PRI
Durante una reciente sesión, el representante del PRI, Emilio Suárez Licona, lanzó acusaciones de que el INE "desmantela la democracia". Argumentó que las restricciones impuestas amenazan la confrontación saludable de ideas, que, según él, es esencial para fortalecer la democracia.
“La democracia no se fortalece borrando publicaciones, sino cuando las ideas se confrontan”, afirmó Suárez Licona.
El legislador criticó que el INE actuara en favor del gobierno al pedir la eliminación de las publicaciones que vinculaban a Morena con el crimen organizado.
Citas y acusaciones
Las publicaciones de Moreno incluían términos asociados con delitos graves, lo que llevó al INE a intervenir. Castillo fue contundente al recordar que los artículos que prohíben la calumnia están claramente establecidos en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, aprobada por el PRI.
“Atribuirle ‘narco’ a alguien sí constituye la atribución a un delito”, subrayó el consejero.
Además, Castillo mencionó que Moreno no argumentó su defensa como senador, sino como líder de un partido, lo que lo despoja de la inmunidad parlamentaria.
El debate se intensifica
Las críticas al INE no solo vinieron del PRI. Representantes de otros partidos también se unieron al debate. Guillermo Santiago, de Morena, ironizó sobre la acusación de censura, recordando las palabras de Moreno en el pasado, donde insinuaba que a los periodistas había que "matarlos de hambre".
Ernesto Guerra, del partido PAZ, se mostró a favor de Castillo y argumentó que la sanción a Moreno era justa, dado que “no se puede acusar de censura cuando el INE solo aplica las normas que todos aceptamos”.
Un camino incierto
El clima parece estar cargado de tensión, con acusaciones de un lado y críticas del otro. Mientras el PRI busca proteger su imagen y continuar su ofensiva contra el gobierno actual, el escenario político se vuelve más complejo. Con el debate sobre calumnia y censura en pleno apogeo, queda claro que el INE sigue siendo un actor central en la política mexicana.
La narrativa sobre la libertad de expresión y el cumplimiento de la ley se entrelazan en un contexto donde la frontera entre critica y calumnia es más delgada que nunca. La pregunta persiste: ¿es el INE un censor o simplemente un ente que hace cumplir las reglas establecidas?

