En México, el gasto público en educación sigue siendo un tema preocupante, ya que se mantiene por debajo del 3.0 % del Producto Interno Bruto (PIB). Este índice contrasta fuertemente con el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que es del 4.2 %. La escasez de inversión en este sector fundamental plantea desafíos significativos para el desarrollo educativo del país.
Análisis del Gasto por Estudiante en México y la OCDE
El último informe de la OCDE, titulado Panorama de la Educación 2026, revela que países líderes en inversión educativa, como Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia, dedican más del 5.0 % de su PIB a este sector, mientras que México, junto con Irlanda, Japón y Rumania, se encuentra en el extremo inferior con una inversión de menos del 3 %.
En términos de gasto público anual por estudiante, el primer lugar lo ocupa Luxemburgo con 34,515 dólares, seguido por Bélgica, Países Bajos, Noruega y Suiza. Por su parte, el promedio de la OCDE es de 13,859 dólares, mientras que México se encuentra en el grupo de menor inversión, que incluye a países como Colombia, China, Sudáfrica y Turquía, donde la asignación anual por alumno es inferior a 5 mil dólares.
En cuanto a la prioridad presupuestaria, Chile lidera al dedicar un 15.6 % de su presupuesto total a la educación. En comparación, México asigna entre el 10 % y el 11 % del gasto público total, colocándose por encima del promedio de la OCDE en este aspecto.
A pesar de que el país se encuentra en los últimos lugares de la OCDE en cuanto al gasto en relación al PIB y en la inversión por estudiante, la dedicación de recursos a la educación dentro del presupuesto público presenta una imagen más alentadora.
Además, el informe también ofrece datos sobre los jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben capacitación, conocidos como NEET o ninis. En este caso, México supera el promedio de la OCDE, con un 19 % de jóvenes de 18 a 24 años en dicha condición, en contraste con un 14 % en el promedio de la OCDE.
Desafíos y Progresos en el Sistema Educativo Mexicano
El informe de la OCDE destaca que cerca del 50 % de los adultos de 25 a 64 años en México no han alcanzado el nivel de educación secundaria superior. Esto pone de manifiesto la necesidad urgente de mejoras en el acceso y la calidad educativa.
Sin embargo, se observan indicadores positivos en la juventud. Entre las personas de 25 a 34 años, el porcentaje que no cuenta con educación secundaria superior ha disminuido del 55 % en 2015 al 40 % en la proyección de 2025, reflejando una tendencia favorable en la última década.
A nivel regional, existen disparidades significativas en el acceso a la educación. El porcentaje de adultos que no pueden completar la secundaria superior varía entre el 32 % en la Ciudad de México y el 69 % en Chiapas, creando una brecha de 37 puntos porcentuales.
En el ámbito de la educación terciaria, apenas 22 % de los adultos de 25 a 64 años en México cuenta con estudios de este nivel, lo que representa aproximadamente la mitad del promedio de la OCDE, que es del 43 %.

