Avances y Desafíos en la Transición Política de Venezuela: Una Mirada a la Justicia y los Derechos Humanos
El 12 de agosto de 2026 marcó un hito en Caracas con la conclusión del primer ciclo de negociaciones entre el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez y la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, encabezada por Dinorah Figuera. Uno de los principales acuerdos establecidos fue la promoción de la recuperación de los activos de reserva internacional de Venezuela, así como el inicio de un proceso para transformar el sistema de justicia del país. Estos pasos son esenciales en un contexto donde persisten fuertes reclamos tanto dentro como fuera del país por la continua presencia de estructuras autoritarias y la falta de garantías democráticas.
El Contexto Actual: Un Diagnóstico Crítico
El informe ‘Termómetro de la Justicia: la Verdad y el Estado de Derecho’, presentado por la plataforma de organizaciones civiles Justicia y Verdad ante la CIDH el pasado 6 de agosto, muestra la complejidad de la situación actual. A seis meses de la necesaria salida de Nicolás Maduro, el diagnóstico concluye que Venezuela no ha conseguido avanzar hacia una transición real. El informe destaca que las leyes que criminalizan la disidencia y la falta de independencia judicial continúan vigentes, lo que genera serias preocupaciones sobre la efectividad de las reformas.
Además, la reciente carta de siete senadores demócratas de EE. UU. al Secretario de Estado, Marco Rubio, expresa inquietudes sobre las graves violaciones de derechos humanos que siguen ocurriendo. Estos reclamos han cobrado mayor relevancia debido a las excarcelaciones de presos políticos, quienes han denunciado torturas y condiciones inhumanas durante su reclusión. Esto plantea un desafío crucial: encontrar un espacio para la verdad, la reparación y la rendición de cuentas dentro del proceso de transición.
La Búsqueda de un Equilibrio: Justicia y Estabilidad
Históricamente, durante las transiciones políticas de las décadas de 1970 y 1980, la estabilidad era vista a menudo como un privilegio que requería la posposición de la justicia. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que la justicia y la estabilidad no son mutuamente excluyentes. La abogada Beatriz Borges, directora del Centro de Justicia y Paz (CEPAZ), lo explica de manera contundente utilizando la metáfora de "tener los pies en la tierra y los ojos en las estrellas".
Un Elemento Esencial
Según Borges, la justicia es fundamental para la sostenibilidad de cualquier proceso de transición. Si no se aborda el pasado, la probabilidad de que se repitan los mismos errores es alta. El experto en justicia transicional Cristián Correa también argumenta que los procesos de justicia no deben esperar a finalizar la transición; deben ser parte integral desde el principio.
Cambios en la Mesa de Negociaciones
El reciente acuerdo alcanzado para reformar el sistema de justicia representa un avance significativo. Se ha convenido en modificar la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia y otros marcos normativos. Juan Miguel Matheus, diputado y miembro de la delegación opositora, subraya que sin un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente, no hay posibilidad de elecciones verdaderamente democráticas.
- Reformas clave acordadas:
- Modernización de la Ley del TSJ.
- Renovación del comité de postulaciones judiciales.
- Proceso de selección para magistrados.
- Creación de un consejo para revisar credenciales de aspirantes.
Desafíos a la Vista
Defensores de derechos humanos han señalado que estas reformas son un primer paso, pero no suficientes. La verdadera transformación requiere no solo cambiar la composición de los tribunales, sino también desmantelar los mecanismos que han permitido que el régimen use la justicia como herramienta de persecución política. Beatriz Borges recalca que ninguna reforma será creíble mientras el sistema judicial siga siendo un instrumento del poder político.
La Retirada de la Corte Penal Internacional: Un Retroceso Significativo
En marzo de 2026, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas advirtió que las estructuras de persecución en Venezuela siguen intactas. Este diagnóstico fue reafirmado por diversos estudios, que resaltan la falta de progresos en rendición de cuentas, elementos básicos de justicia transicional.
Uno de los movimientos más preocupantes fue el esfuerzo del gobierno interino de Delcy Rodríguez para retirarse del Estatuto de Roma y abandonar la Corte Penal Internacional (CPI). Esto fue recibir críticas por parte de juristas e instituciones destacadas, quienes consideran que es "una señal alarmante".
Las Consecuencias
Víctor Rodríguez Cedeño, experto en derechos humanos, subraya que ignorar temas de justicia y memoria puede resultar en una paz frágil y temporal. La retirada no elimina las responsabilidades existentes, pero envía un mensaje problemático en un momento crucial.
La Importancia de la Documentación y Acceso a la Verdad
A medida que la transición avanza, la sociedad civil sigue desempeñando un papel vital al documentar abusos y garantizar que los hechos no queden en el olvido. Para construir una democracia sostenible, es imperativo que se garantice a las víctimas acceso a justicia, verdad y reparación.
- Elementos esenciales para la justicia:
- Acceso de organismos internacionales al país.
- Promoción de reformas efectivas en el sistema judicial.
- Desmantelamiento de estructuras represivas.
El camino hacia la paz y la justicia puede ser complicado y gradual, pero no debe ser excluido en ningún momento del proceso de transición política. Las decisiones que se tomen hoy tienen el potencial de afectar la posibilidad de alcanzar un futuro más justo y democrático para Venezuela.

