En los últimos meses, uno de los temas principales en la agenda pública ha sido la injerencia extranjera en las decisiones de la vida pública del país. En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum detalló su intención de impulsar una reforma para limitar la doble nacionalidad en quienes aspiren a la presidencia y a otros cargos públicos, con el objetivo, según sus propias palabras, de cerrar una posible puerta al injerencismo extranjero.
Qué propone la reforma
Sheinbaum declaró que quienes busquen ocupar cargos públicos deberían contar únicamente con nacionalidad mexicana, aunque aclaró que esto no afectaría el derecho de cualquier ciudadano a tener doble o hasta triple nacionalidad en su vida privada. El asunto, explicó, es distinto si la persona quiere ser presidente o gobernador. Ahí, dijo, debe quedar claro que solo se puede tener una nacionalidad, la mexicana.
La mandataria explicó que ya envió una solicitud a la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal para comenzar la redacción de la iniciativa, y que el proyecto también está siendo analizado por el ministro en retiro Arturo Zaldívar. Según explicó, ya la están redactando, para posteriormente enviarla al Congreso y ver quién vota a favor y quién en contra.
El origen de la propuesta
El planteamiento surgió después de que, un día antes, Sheinbaum hablara sobre el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien cuenta con nacionalidad mexicana y estadounidense, y actualmente reside en Estados Unidos. La presidenta señaló que su nacionalidad estadounidense no impediría que se solicitara su extradición, ya que cuenta con una orden de aprehensión por corrupción y desvíos relacionados con la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Sheinbaum también vinculó la propuesta directamente con la necesidad de cerrar espacios a posibles intentos de injerencia extranjera. Al ser cuestionada sobre si ese era uno de los propósitos de la reforma, respondió de forma directa que sí.
La iniciativa todavía se encuentra en proceso de elaboración y posteriormente deberá enviarse al Congreso de la Unión para su análisis y eventual aprobación.
Cómo funciona actualmente la doble nacionalidad para cargos públicos
Para entender el alcance de esta propuesta, es necesario partir de cómo funciona la ley hoy. Actualmente, tener doble nacionalidad no impide, como regla general, ocupar cargos públicos en México.
Desde la reforma constitucional de 1997, vigente a partir de 1998, se estableció que ningún mexicano por nacimiento puede perder su nacionalidad mexicana. Esto significa que una persona mexicana por nacimiento puede adquirir posteriormente otra nacionalidad, ya sea estadounidense, española, italiana o de cualquier otro país, y seguirá siendo mexicana por nacimiento.
Sin embargo, existen excepciones. El artículo 32 de la Constitución establece que los cargos para los cuales la propia Constitución exige ser mexicano por nacimiento quedan reservados a quienes, además, no adquieran otra nacionalidad. Esta regla alcanza cargos como presidente de la República, diputado federal, senador, gobernador, secretario de Estado o ministro de la Suprema Corte, además de determinadas funciones en las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional.
El mecanismo que sí lo permite hoy
Esta restricción, sin embargo, no significa necesariamente una prohibición absoluta. La Ley de Nacionalidad prevé el Certificado de Nacionalidad Mexicana. Una persona mexicana por nacimiento que también sea considerada nacional de otro país puede solicitarlo ante la Secretaría de Relaciones Exteriores. Para obtenerlo, debe realizar ante México las declaraciones y renuncias previstas por la ley respecto de la nacionalidad extranjera, su protección y su fidelidad a otro Estado.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación confirmó esta interpretación en la tesis P. III/2013, derivada de la Acción de Inconstitucionalidad 48/2009, al sostener que la restricción del artículo 32 no constituye una prohibición total, y que, cumplido el procedimiento correspondiente, mexicanos por nacimiento con doble nacionalidad pueden acceder a cargos reservados.
Un punto importante es que esa renuncia realizada ante México no necesariamente significa que el otro país deje de considerar a la persona como su nacional. La pérdida efectiva de esa nacionalidad depende de las leyes del otro Estado involucrado.
Además, el artículo 32 permite al Congreso de la Unión establecer requisitos similares mediante leyes federales. Por ello existen regímenes especiales para cargos como embajadores, cónsules y miembros de la carrera diplomática, integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México, el director general del IMSS, el presidente de la CONSAR y el presidente de la CNBV, entre otros. En algunos de estos casos, la propia legislación permite satisfacer el requisito mediante el Certificado de Nacionalidad Mexicana y las renuncias correspondientes.
La SCJN también ha establecido que estas restricciones son excepcionales, y que los congresos estatales no pueden ampliarlas libremente.
Qué cambiaría con la nueva iniciativa
En síntesis, hoy la doble nacionalidad está permitida en México y no impide, en general, ejercer cargos públicos. Las restricciones existentes son excepcionales, y en diversos casos el propio sistema jurídico prevé un mecanismo, el Certificado de Nacionalidad Mexicana, para que una persona mexicana por nacimiento pueda acceder a esos cargos pese a tener otra nacionalidad.
Lo que buscaría la iniciativa de la presidenta sería endurecer este régimen para la Presidencia y las gubernaturas, estableciendo que quien aspire a esos cargos tenga únicamente la nacionalidad mexicana. Si el texto elimina para estos cargos la posibilidad de acreditar la exclusividad mediante el Certificado de Nacionalidad Mexicana, el cambio sería sustantivo: ya no bastaría con realizar ante México las renuncias previstas actualmente en la Ley de Nacionalidad. Sin embargo, habrá que conocer el texto de la iniciativa para determinar exactamente cómo se modificará ese mecanismo.
FAQ:
Sí. Desde la reforma constitucional de 1997, vigente a partir de 1998, los mexicanos por nacimiento no pierden su nacionalidad mexicana por adquirir otra.
La Constitución reserva determinados cargos, incluida la Presidencia, a mexicanos por nacimiento que no adquieran otra nacionalidad. Sin embargo, la legislación mexicana contempla el Certificado de Nacionalidad Mexicana para mexicanos por nacimiento considerados también nacionales de otro Estado, bajo determinadas condiciones.
Es un documento expedido por la Secretaría de Relaciones Exteriores mediante el cual una persona mexicana por nacimiento que también sea considerada nacional de otro país puede acreditar los requisitos de nacionalidad exigidos para determinados cargos o funciones públicas.
Que quienes aspiren a la Presidencia de México o a una gubernatura tengan únicamente nacionalidad mexicana. La iniciativa está actualmente en proceso de redacción y todavía no se conoce su texto definitivo.

