México se despide del Mundial 2026 tras emocionante duelo contra Inglaterra
El sueño se desvaneció entre ovaciones. México quedó eliminado del Mundial 2026, tras perder 3-2 ante Inglaterra en un emocionante partido de octavos de final que dejó más orgullo que lamento. A pesar de su desempeño sobresaliente, el Tricolor falló en la definición y se encontró con la misma traba que ha marcado su historia en Copas del Mundo: la falta de efectividad.
Un inicio vibrante y control total
Desde el primer silbato, el juego tuvo una intensidad electrizante. Ambos equipos se lanzaron a la batalla en el mediocampo, mientras las faltas comenzaban a aparecer. La presión era palpable, reflejada en la tarjeta amarilla que vio Declan Rice tras una dura entrada sobre Luis Romo.
México fue tomando el control del partido, tocando el balón con paciencia, buscando abrir espacios. Raúl Jiménez estuvo a punto de marcar en el minuto 15, cuando su cabezazo fue detenido por una espectacular atajada de Jordan Pickford.
La intensidad de los primeros minutos
El Tricolor empezó a mostrar su valentía. Luis Romo disparó desde fuera del área, y aunque la recompensa no llegó de inmediato, el dominio mexicano aumentó.
Sin embargo, el destino fue cruel. Al minuto 36, Bukayo Saka envió un centro preciso a Jude Bellingham, quien, sin marca, inauguró el marcador. Apenas dos minutos después, Bellingham combinó con Harry Kane para colocar un 2-0 que parecía desproporcionado frente al juego exhibido por México.
La reacción del Tricolor: un gol que renace la esperanza
A pesar del panorama complicado, México no se rindió. El Estadio Ciudad de México estalló con el grito de "¡Sí se puede!" y el equipo respondió en el campo. Julián Quiñones, a escasos minutos del descanso, aprovechó un rebote en el área para reducir la ventaja a 2-1, inyectando nueva vida a los aficionados.
Dominio y oportunidades perdidas
La segunda mitad comenzó de manera similar, con un México decidido a empatar. Aunque Inglaterra intentó avanzar, el conjunto mexicano permanecía en el ataque. Todo cambió cuando Jarell Quansah fue expulsado por una falta sobre Jesús Gallardo, dando la ventaja numérica al Tricolor.
A pesar de esto, la suerte no estuvo del lado de los mexicanos: un penalti al minuto 60 permitió que Harry Kane aumentara la ventaja nuevamente. Sin embargo, Raúl Jiménez respondió con otro penalti tras una falta sobre Brian Gutiérrez, marcando el 3-2 que renovó la esperanza en el corazón de los hinchas.
Un final con orgullo y entrega
Los últimos minutos fueron dominados por el Tricolor, que impulsado por más de 80 mil aficionados, buscaron el empate sin cesar. El técnico Javier Aguirre realizó cambios ofensivos, mientras Inglaterra se replegó, defendiendo a toda costa su ventaja.
Las ocasiones se multiplicaron, pero el gol del empate nunca llegó. El silbato final selló el destino del equipo mexicano, que se marcha del Mundial mostrando un nivel que reconcilió a la selección con su afición. A pesar de la eliminación, la entrega, personalidad y el buen juego fueron la carta de presentación de una generación que demostró su capacidad para competir contra cualquier rival.

