Claudia Sheinbaum se Deslinda de Disputas Internas en Morena
Durante la conferencia mañanera llevada a cabo este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó su postura sobre las disputas internas que enfrenta el partido Morena, enfatizando que las decisiones en torno a candidaturas y coordinaciones son competencias exclusivas del partido. A lo largo de su intervención, defendió el uso de encuestas como método legítimo para la selección de perfiles en posiciones clave.
Las Encuestas como Herramienta de Decisión
Sheinbaum fue abordada por periodistas respecto a las inconformidades expresadas por Tatiana Clouthier y otros miembros de Morena en relación con los resultados de procesos internos de selección. La mandataria afirmó que la encuesta es un mecanismo idóneo para conocer la opinión pública y determinar quién podría asumir un rol de coordinación política.
“La encuesta, pues, es la mejor forma de ver quién puede ser el coordinador o coordinadora, particularmente en Morena, pero en cualquier partido político, porque es lo que opina la gente”, indicó Sheinbaum.
Relación con Tatiana Clouthier
A pesar de las tensiones, Sheinbaum aclaró que mantiene una buena relación con Clouthier, abriendo la puerta a un posible diálogo. “Si ella desea platicar conmigo, siempre podemos platicar. Yo de verdad la tengo en la mejor consideración”, expresó, dejando claro que su intención es mantener una comunicación respetuosa.
Distanciamiento de Decisiones Partidistas
La presidenta reiteró que se mantendrá al margen de cualquier decisión relacionada con candidaturas, coordinaciones o conflictos dentro del partido. “El tema directamente de las candidaturas, de las coordinaciones, de todo eso, pues no me corresponde a mí y no me voy a meter porque no me corresponde. No es asunto de la Presidenta, es asunto del partido”, subrayó.
Esta declaración subraya la independencia de la presidenta en los procesos internos de su partido, dejando en claro que los procesos de selección y las decisiones estratégicas son prerrogativa de Morena. La postura de Sheinbaum plantea un camino de diálogo y consenso, en un contexto donde las tensiones internas son palpables. Este enfoque podría ser crucial para el futuro político de Morena y la cohesión dentro del partido en tiempos venideros.

