La Importancia del Ejercicio en la Supervivencia del Cáncer de Colon: Hallazgos del Ensayo Clínica CHALLENGE
Un ensayo clínico internacional realizado en 2025 ha revelado un hallazgo significativo en el tratamiento del cáncer de colon: los pacientes que se sometieron a un programa de entrenamiento físico a largo plazo tienen más probabilidades de sobrevivir durante ocho años más que aquellos que no lo hicieron. Este estudio, conocido como CHALLENGE, ha llevado a los médicos a reconsiderar la forma en que integran el ejercicio en la atención oncológica.
Ejercicio y Supervivencia: Resultados del Estudio CHALLENGE
¿Qué es el Ensayo CHALLENGE?
Dirigido por el Grupo Canadiense de Ensayos Clínicos Oncológicos, el CHALLENGE comenzó a reclutar pacientes en 2009 y publicó sus descubrimientos en 2025. El estudio involucró a 889 participantes de seis países, con la mayoría procedente de Canadá y Australia. Todos los participantes habían sido diagnosticados con cáncer de colon en estadio II o III, y habían completado cirugía y quimioterapia.
Metodología del Estudio
En el ensayo, los participantes fueron divididos en dos grupos:
- Grupo de Control: Recibió Material Educativo sobre ejercicio y alimentación saludable.
- Grupo de Ejercicio: Además del material educativo, este grupo tuvo sesiones regulares con un asesor de actividad física, buscando completar de 45 a 60 minutos de caminata rápida de tres a cuatro veces por semana. Las rutinas fueron personalizadas, teniendo en cuenta las capacidades individuales de cada participante.
A lo largo del estudio, el grupo con asesoría tuvo un aumento significativo y duradero en su actividad física.
Resultados Clave
Los resultados fueron reveladores. Las personas que realizaron actividad física mostraron una reducción en la probabilidad de que su cáncer se repitiera, desarrollaran un nuevo cáncer o fallecieran. En total, el grupo que hizo ejercicio reportó 93 reveses de salud, comparado con 131 en el grupo de control.
Supervivencia a Largo Plazo
Ocho años después de iniciar el ensayo, aproximadamente un 90% de los participantes del grupo de ejercicio seguían vivos, en comparación con un 83% en el grupo de control. Esto representa un incremento del 7% en la tasa de supervivencia para aquellos que participaron activamente en el programa de ejercicio.
¿Puede el Ejercicio Ayudar a Prevenir el Cáncer?
La evidencia sugiere que el ejercicio no solo es beneficioso para los que ya tienen cáncer, sino que también podría jugar un papel en la prevención. En un estudio de 2025 en el Reino Unido, se observó que más de 85,000 adultos que utilizaron monitores de actividad durante una semana tuvieron un 26% menos de riesgos de desarrollar varios tipos de cáncer, incluyendo el de mama y el colorrectal, en comparación con aquellos que eran menos activos.
Un Estudio Internacional de Actividad Física
Investigaciones previas han respaldado estos hallazgos. Un análisis de datos de 1.44 millones de adultos en EE. UU. y Europa demostró que la actividad física en el tiempo libre se relaciona con una menor incidencia de varios tipos de cáncer, independientemente del peso corporal o el tabaquismo.
La Necesidad de Incorporar el Ejercicio en la Atención Oncológica
A partir de enero de 2027, se implementará un cambio en los estándares de atención en EE. UU.: los centros de cáncer de mama estarán obligados a evaluar la función física de sus pacientes y recomendar ejercicio o fisioterapia donde se considere necesario. Sin embargo, este cambio debe ser acompañado de un enfoque personalizado que se ajuste a las necesidades y habilidades individuales de los pacientes.
Barreras en el Acceso al Ejercicio
A pesar de la evidencia que respalda la importancia del ejercicio, aún existe una brecha en la implementación. Una encuesta realizada en 2024 mostró que solo el 10% de los pacientes con cáncer había sido referido a un programa de ejercicio. Sin embargo, un 75% de los encuestados expresó que desearían haber tenido esta oportunidad.
"El ejercicio debe adaptarse a cada persona y a los desafíos que enfrenta, en lugar de centrarse solo en un mínimo requerido. Debemos ayudar a las personas a incorporar la actividad física a su vida diaria", señala Tormod Skogstad Nilsen, investigador en entrenamiento para pacientes con cáncer.
El Camino Hacia una Vida Saludable
El objetivo es convertir la actividad física en un hábito sostenible. Los expertos afirman que ayudar a los pacientes a ser más activos en su entorno cotidiano puede ser más efectivo que depender exclusivamente de centros de entrenamiento.
Conclusión
La integración del ejercicio en la atención oncológica podría representar un avance importante en la mejora de la supervivencia. A medida que se sigan realizando investigaciones y se implementen cambios en los sistemas de atención médica, será crucial que tanto médicos como pacientes reconozcan la importancia del ejercicio como parte integral en el tratamiento y la prevención del cáncer.
Para más información sobre la relación entre ejercicio y salud en pacientes con cáncer, puedes consultar cancer.gov y otros recursos de salud pública.

