Una tragedia sacudió a la comunidad de Santa María Canchesdá, Temascalcingo, Estado de México tras una devastadora explosión de material pirotécnico que dejó un saldo preliminar de 10 personas fallecidas y 64 lesionadas en la víspera de la feria patronal.
El incidente ocurrió la noche del sábado 5 de septiembre de 2026, alrededor de las 21:00 horas. La explosión se registró en un área utilizada como bodega de pirotecnia, situada en las inmediaciones del templo dedicado a la Virgen de la Luz, donde se encontraban muchas personas disfrutando de los preparativos de la feria.
Detalles de la tragedia en Temascalcingo
Según informes de las autoridades del Estado de México, la explosión provocó el colapso parcial de un techo y una barda perimetral, lo que dejó a varias personas atrapadas bajo los escombros. Entre los afectados se reportan dos sacerdotes, quienes según la Diócesis de Atlacomulco, están fuera de peligro.
Respuesta de las autoridades ante la emergencia
La atención de la emergencia se coordinó entre diversas instituciones, incluyendo la Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México, el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia (IMEPI) y el IMSS-Bienestar. En el operativo también participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), así como de la Guardia Nacional y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Atención a los heridos tras la explosión
Dado el nivel de la emergencia, se activó un Sistema de Comando de Incidentes que permitió la rápida movilización de recursos. Los heridos fueron trasladados a diversas unidades médicas de la región, donde se brindó atención inmediata.
El IMSS-Bienestar reportó que atendió a 31 personas en seis unidades de salud, que incluyen:
- Hospital General de Atlacomulco.
- Hospital Ignacio López Rayón Bicentenario, en El Oro.
- CEAPS Ex Hacienda de Solís.
- Centro de Salud Urbano de Temascalcingo.
- Hospital de San Felipe del Progreso.
- Hospital General “Dr. Nicolás San Juan”, en Toluca.
Las autoridades continúan con las labores de atención y seguimiento después de esta trágica explosión, mientras que la comunidad se encuentra en estado de shock ante la devastadora pérdida. La situación demanda un análisis profundo sobre las condiciones de seguridad en el manejo y uso de material pirotécnico en eventos públicos.

