Una atmósfera de inquietud se respira en el exterior del fraccionamiento Grand Viure, ubicado en la reconocida zona de Bosques Esmeralda, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. La seguridad se ha incrementado discretamente con la presencia de tres unidades de la policía municipal, mientras la vida cotidiana de los residentes fluye con normalidad.
Un trágico multihomicidio conmociona a la comunidad
El complejo residencial ha sido el escenario de un terrible crimen, ya que el pasado martes 1 de septiembre, entre las 17:30 y 19:40 horas, ocurrió un multihomicidio que acabó con la vida de cuatro personas de una misma familia. Entre las víctimas se encontraba el talentoso músico, Jonathan Meléndez, tecladista de la popular banda Camilo Séptimo.
Según información proporcionada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, Meléndez, su esposa embarazada, su hija de tres años y otra mujer fueron cruelmente asesinados en su departamento. Los primeros informes forenses indican que al menos tres de las víctimas presentaban impactos de bala en la cabeza, y una más en la espalda, mientras que dos de ellas estaban maniatadas. Desafortunadamente, el perro de la familia también fue hallado sin vida en similares condiciones.
“Este acto de barbarie nos deja consternados”, expresaron vecinos del fraccionamiento, quienes aún intentan asimilar la tragedia.
Rescatan a un niño entre el horror
En medio de la devastadora escena, los elementos de seguridad lograron rescatar a un niño de seis años, hijo de la pareja, quien no presentaba signos de violencia física. Este hallazgo brinda un pequeño rayo de esperanza en medio de una tragedia que ha impactado a la comunidad.
Detenciones por el crimen
Las investigaciones han avanzado rápidamente y las autoridades han logrado capturar a dos presuntos implicados en este atroz crimen. Diego Sebastián “N”, socio de la víctima, ha sido identificado como el supuesto autor material de los asesinatos, mientras que Gerardo “N” también está bajo investigación por su posible involucramiento.
La policía permanece atenta en las entradas del fraccionamiento Grand Viure mientras se desarrollan las diligencias ministeriales. Las autoridades están decididas a esclarecer el motivo detrás de este dantesco suceso que ha dejado una marca imborrable en la comunidad.

