Diputado del PVEM amenaza con ocupar oficinas si no se atienden demandas vecinales
El diputado local por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Jesús Sesma, ha lanzado una advertencia contundente: tomará las instalaciones de las Secretarías de Gobierno y las alcaldías que ignoren las peticiones vecinales recabadas a través de su programa “Guardianes Verdes”. Durante una rueda de prensa, Sesma afirmó que las autoridades tienen la obligación de atender estas solicitudes, especialmente tras el final de eventos deportivos de gran relevancia nacional como el Mundial.
Denuncias desatendidas
El legislador expresó su frustración al informar que han recibido cerca de 50 mil denuncias de ciudadanos a través de “Guardianes Verdes”, que no han sido respondidas por las autoridades locales. Según Sesma, los funcionarios de las alcaldías y Secretarías no están prestando la atención necesaria a estas quejas, por lo que se ha visto forzado a tomar medidas más drásticas.
“Vamos a hacer un análisis el lunes para ver dónde están las denuncias mayoritarias. Necesitamos respuestas, no queremos llegar a esta situación”, declaró el funcionario, quien insistió en que “las manifestaciones son las últimas llamadas de auxilio de quienes buscan ser escuchados”.
Un llamado a la acción
El diputado recordó que los problemas persisten a pesar de haber paralizado acciones durante el Mundial, y ahora es tiempo de actuar. “No se sale a manifestarse sin razón. Esto ocurre cuando las denuncias no son atendidas adecuadamente”, subrayó.
Sesma enfatizó que su intención no es afectar a las instituciones gubernamentales o a los ciudadanos, sino garantizar que las voces de la comunidad sean escuchadas.
Protocolo agotado
Hasta el momento, el PVEM ha seguido un protocolo que incluye puntos de acuerdo y oficios formales. Sin embargo, la falta de respuestas ha generado un clima de descontento.
“Hemos llevado todo con protocolo político, pero si no obtenemos respuestas, tenemos que reaccionar de otra manera”, afirmó.
Este tono de urgencia se hace eco del descontento generalizado entre los ciudadanos que han decidido alzar la voz tras no recibir la atención adecuada a sus inquietudes.
El futuro de las relaciones entre los ciudadanos, sus representantes y las autoridades en la Ciudad de México depende ahora de cómo se aborden estas demandas. Si la situación no cambia, la amenaza de ocupación de oficinas podría convertirse en una realidad en el panorama político de la capital.

