En el reciente Gran Premio de Bélgica, Charles Leclerc demostró que el progreso de Ferrari no es simplemente cuestión de suerte. Tras su victoria en Silverstone, la escudería italiana llegó a Spa-Francorchamps con cautela, consciente de que el diseño del circuito belga podría poner a prueba su desempeño. Sin embargo, el SF-26 mostró una mejora significativa, permitiendo al piloto monegasco competir por el triunfo hasta el final, concluyendo en una meritoria segunda posición.
Leclerc a un paso del triunfo
Charles Leclerc llegó al evento con un ánimo renovado tras poner fin a más de un año sin victorias en Silverstone, donde logró su primer triunfo desde Estados Unidos 2024. A pesar de la desconfianza hacia las capacidades del SF-26 en el difícil trazado belga, Leclerc empezó la carrera con la intención clara de conseguir otro podio. Sin embargo, se encontró con algunos obstáculos desde el inicio.
Desde la salida, el Ferrari mostró algunas vulnerabilidades al ser superado por Max Verstappen y Lando Norris, este último incluso después de una penalización de 10 posiciones. A pesar de esto, Leclerc se benefició del abandono de George Russell, quien tuvo un contacto con Lewis Hamilton, y se situó en posiciones de podio. Aunque estuvo bajo investigación tras una maniobra con Oscar Piastri, finalmente no se impuso ninguna sanción.
El momento crucial llegó con la aparición del Virtual Safety Car. La mayoría de sus competidores entraron a boxes, mientras que Leclerc aprovechó para hacer su parada justo a tiempo. Al reanudar la carrera, se encontró liderando frente a Kimi Antonelli, quien dominaba el evento. Sin embargo, no tardó en ser superado por el italiano, y finalmente cruzó la meta en la segunda posición.
Aunque el resultado fue positivo, dejó un sabor agridulce, ya que se sintió cerca de conseguir su segunda victoria consecutiva, algo que no logra desde 2019, cuando ganó en Bélgica e Italia.
Leclerc compartió su percepción tras la carrera: “Creí en la victoria hasta el último segundo. La aparición del coche de seguridad virtual fue afortunada, pero nuestro ritmo de carrera también fue bueno. Aunque al cambiarme a los neumáticos duros, experimenté serios problemas de agarre en las primeras vueltas.”
Avances significativos para Ferrari
Más allá de los resultados, el Gran Premio de Bélgica dejó líneas positivas para la escudería de Maranello. En un período donde parecía complicado que Ferrari pudiera competir de igual a igual con Mercedes en circuitos tan desafiantes como Silverstone y Spa-Francorchamps, el equipo ha conseguido enlazar una victoria y un segundo puesto. Esto demuestra que las últimas evoluciones han elevado no solo el rendimiento a una vuelta, sino también el ritmo de carrera.
Además, Ferrari tiene planes de introducir otro paquete de mejoras en la próxima carrera en Hungría y está anticipando la segunda fase de evolución después del parón veraniego. Aunque Mercedes sigue siendo el equipo a batir, la escudería italiana está cerrando la brecha, lo que augura un emocionante resto de temporada.

